La Dimensión (narración libre)
de Marcos Gallardo

Nativos de estas tierras, los Incas hablaban de un dios Sol llamado Inti, creador de vida, calor y protector de la agricultura. Este protegía a la Pachamama, que era la Madre Tierra. Viracocha, el artífice del tiempo y dios supremo, le había encargado a Inti y a Mama Quilla, la Luna, iluminar al mundo.

Los gobernantes Incas se proclamaban “hijos del sol” para legitimar así su poder político. El bien y el mal no eran vistos como ahora; lo que existía se contemplaba como equilibrio y desequilibrio. Si la balanza se inclinaba para un lado, entonces aparecían las fuerzas destructivas. Entre ellas, la más terrible era la tierra, “Pachacamac”; por ser la más buena y dadora de vida, sin embargo, en su interior se albergaba al mismo tiempo una fuerza destructiva que traía sismos y catástrofes naturales. Como los movimientos sociales cuando son reprimidos y diezmados, la fuerza del opresor contiene en sí misma la semilla de su destrucción, solo que para que se desarrolle y florezca debe ser puesta a germinar.

Para evitar el desorden que llamaban “Hucha”, en el imperio vivían según tres normas que se relacionaban y nutrían entre sí, que tenían que ver con “no hacer el mal” o, mejor dicho, no romper el equilibrio: Ama Sua (no seas ladrón), Ama Llulla (no seas mentiroso) y Ama Quella (no seas perezoso).

Pero cuando el equilibrio se rompe y el desorden humano se vuelve insopocrtable, los pueblos desesperan. Las apariciones suelen ser normales en todas las geografías: desde las visiones proféticas en Papúa Nueva Guinea hasta los presagios Mapuches en la Patagonia. 
Sin embargo, existe un episodio de la Italia del siglo XV que ilustra este misterio: se cuenta que un pueblo sitiado por la peste se pintó en un muro a la Virgen del Huerto como un ruego con fe de salvación; casi dos siglos después, la imagen se hizo presente ante una mujer llamada Gerónima y un joven humilde de nombre Sebastián, fue entonces cuando empezó a obrar milagros, como si en esa pintura y en ese deseo humano hubiera algo de creación; dicen que el hombre, cuando ya no encuentra justicia en la tierra, se ve obligado a inventarla…

Pedro cerró su libro de historia de los Pueblos Originarios, armó y encendió un cigarro sin soltar el mate, dio un sorbo; el agua estaba medio fría. Echó un poco más de leña en el hogar, recordó que mañana también tiene que ir a trabajar, su ropa está mojada y la lluvia continúa cayendo estrepitosamente mientras golpea el techo de chapa. Siguió buscando en la radio, un poco de interferencia, cambió, respiró con pausa y atento escuchó: “Si tuviera usted que salir a la calle para ponerle el cuerpo a una reforma, si tomara conocimiento de su fuerza y lo que le pertenece. Si estuviera usted cansado de la corrupción, de la mala distribución, de que les peguen a los viejos, nos dejen sin tratamientos, medicamentos, y de los recortes en ciencia y en educación… ¿Qué debería decir esa redacción?”.
De pronto, una llamada entró al aire y, sin mediar palabra, se escuchó:
Art. 130 de la Constitución Argentina: La Nación Argentina adopta como principio rector del Estado y de su forma de gobierno el desarrollo e implementación de políticas y estrategias orientadas, con carácter prioritario, a la ampliación de las condiciones de vida y al bienestar integral de sus habitantes. El sistema económico nacional se fundará en la coexistencia de los sectores: privado, público y estatal.

A tal efecto, se instituye el Consejo Federal de Idoneidad y Conocimiento Público, como órgano constitucional extra poder, con autonomía funcional y financiera. Integrado por representantes académicos designados por concurso público de oposición y antecedentes, y por miembros electos por el voto popular de todas las Universidades Nacionales, órgano encargado de fiscalizar y garantizar que quienes ejerzan la función gubernamental acrediten idoneidad, capacidad teórica, práctica y en la gestión pública, con el objeto de prevenir desviaciones de índole corporativa o facciosa en el ejercicio del poder.
El Estado asumirá un rol activo, regulador e interventor en los mercados. Se promoverá la participación progresiva de los trabajadores en la gestión y las ganancias de las empresas, de conformidad con el artículo 14 bis de esta Constitución y las leyes que regulen la materia.
Se preservará la soberanía nacional, la protección del capital natural y el fomento de la economía social y solidaria, por sobre cualquier interés particular. Garantizando la asistencia y el sostenimiento de los sectores en situación de vulnerabilidad mediante programas de asignaciones estímulo, orientados de forma permanente a promover la autonomía, la sinergia productiva y la independencia económica de los beneficiarios.
Los sistemas de salud integral, el empleo, la educación, las telecomunicaciones, el desarrollo científico y la defensa estratégica de la Nación son declarados de interés público y seguridad nacional. El presupuesto general del Estado asignará anualmente a estas áreas un piso para ese porcentaje del PBI, con posibilidad de ampliación. Asignación presupuestaria que podrá sufrir incrementos, pero no deterioros ante situaciones de catástrofe naturales declaradas por ley, o mediante ratificación por el voto popular.
De pronto Pedro se despertó y sonrió, por primera vez los artefactos electrónicos comenzaron a funcionar en sus sueños…
Marcos Gallardo
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