Peronismo, Massa y la Casa Blanca y el laberinto de Macri y la UCR por Néstor Piccone
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Por Néstor Piccone 
Si bien van a ir pasando los días que nos lleven hasta el 19 de noviembre que es el ballotage, las lecturas de lo que pasó el domingo se multiplican, las interpretaciones también, y el camino al 19 de noviembre se va sembrando de acuerdo a los intereses que defiende cada sector y también cada líder.
Nosotros tenemos una fecha antes del 19 de noviembre muy importante, el 4 de noviembre, que es cuando Boca se traslade al Maracaná para jugar por la final de la Copa Libertadores de América.
Y tiene que ver con la política no solo porque Riquelme también se juega una parada fuerte y dependerá del resultado de ese partido, también las elecciones que este año tiene Boca.
Boca tiene elecciones simultáneamente con las elecciones que hay en el país y esto marca un pico de tensión porque es Boca, porque es la política, porque es Riquelme y porque es Macri. 
Si hay algo que le salió bien a Macri, a partir de sus relaciones con el poder real, es quedarse instalado en la FIFA. No como un dirigente de la FIFA que define ostensiblemente. No es Grondona, el Grondona que definía en la FIFA, acá decía lo que iba a hacer, iba a la FIFA lo ganaba, y si lo perdía tenía un recurso. Lo de Macri es entre las sombras.
Desde que perdió la elección, Macri se ha convertido en un personaje que tiene más desaciertos que aciertos. Por eso donde mejor le fue es en la FIFA, y sabemos que la FIFA es de las multinacionales, una de las más importantes.
A él le interesa el tema de las multinacionales. Macri tiene un proyecto político transnacional que se define entre otras cosas por su ideología pero también por su hacer. Es hijo de un gran empresario, un empresario de los que definió el modelo de acumulación político económico de las grandes empresas de Argentina desde hace muchos años.
De esos que trabajaron la obra pública, de los que construyeron con los militares, desde la obra pública pero también entraron en distintos negocios, como es la compra venta de autos, las automotrices, automotrices que le sirvieron a Macri padre y a Macri hijo para también construir poder político. Macri construyó poder político desde ahí.
Me detengo un rato en Macri porque hay que pensar que su fulgor desde 2015, siendo un privilegiado, discutiendo con las grandes empresas de las plataformas comunicacionales, digitales, que era su espacio también de discusión y construcción. Él hizo de la comunicación un eje, pero no de la comunicación solamente de lo que se dice y cómo se dice, sino también de las estructuras comunicacionales.
Macri estableció estructuras comunicacionales que hasta el día de hoy no han sido desmontadas. Hoy, por ejemplo, Massa llama al 5G y con quién negocia, con Clarín, con Slim y con Viacom que es Telefónica, los yankees que se quedaron con Telefónica. Y esto también define una cuestión, porque si bien a Slim lo trajo Cristina, cuando quería disputarle a Clarín el poder en los medios de comunicación, alguien la asesoró, me lo contó él mismo, “llevalo a Slim que Slim con Claro se queda con Clarín”. Slim le dijo en un almuerzo en México a Cristina, que eso iba a ser posible. Vino Slim, se le abrió la puerta y hoy es uno de los tres jugadores más importantes de la Argentina. No se comió a Clarín porque Clarín da pelea y tiene sus alianzas políticas y se defiende desde ese lugar. Entonces esa estructura de comunicación de plataformas, medios gráficos, audiovisuales y cables, Macri incidió y lo que montó, cuando dio vuelta parte de la Ley de Medios, sobre todo el tema de la desmonopolización, habilitando la monopolización y extranjerización de los medios, está intacta y este es uno de los puntos que unen a Macri con Massa. No porque tengan una alianza para llevar adelante lo político electoral, donde van a disputar, sino porque la estructura no se toca. No se tocó durante los 4 años de Alberto Fernández, y esto sí no es imputable a Alberto Fernández, ya que al Enacom lo manejó Massa y el Enacom es el que está definiendo hoy por estos días qué se hace con el 5G, que es una herramienta de negociación muy importante en la disputa de los tres poderes que están pesando sobre la Argentina que son: China, EEUU y los fondos de inversión encabezados por Black Rock, Larry Finn, Vanguard, Fidelity, los más importantes. Esos son los que están detrás de la definición político electoral de la Argentina.
Desgraciadamente este tema no se discute, entonces quedamos como unos locos los que hablamos de Black Rock y Larry Finn y dicen cómo hinchan las pelotas. Ya me lo han dicho a través de los grupos. Dicen, “bueno, está bien lo de Larry Finn, Black Rock, pero acá lo que importa es si le ganamos a Milei o si no le ganamos, si Massa esto, si Massa el otro. 
Hay cuestiones estructurales que si se quieren tener en cuenta se tienen en cuenta y sino, va a pasar lo que va a pasar igual, teniéndolas o no en cuenta.
Hoy hay muchos que dicen que pocos acertaron con el resultado electoral y no es una cuestión de acertar. Es una cuestión de lectura. Las encuestas hacen lecturas preguntándole a la gente lo que quieren escuchar de la gente entonces trabajan a favor de quien sea. Si es Massa, es Massa, si es Milei es Milei, si es Macri es Macri. Y sigo asentándome en Macri, porque el que va a definir qué va a pasar con la oposición a Massa es Macri.
Las negociaciones que va a hacer Macri con Milei y que viene realizando, a expensas de la Bullrich, a expensas de Rodríguez Larreta y también del radicalismo no van a salir a la luz, porque se negocia acá y también se negocia fronteras afuera.
Hay una discusión de la derecha y Macri en esa no se quiere bajar ni dejar de incidir en cómo se define la derecha en la Argentina. ¿Esto qué quiere decir, que lo que quiere hacer Macri es lo que se va a hacer? No. ¿Esto quiere decir que Macri va a ganar? No. Pero los intentos están y esas discusiones van a estar permanentemente de acá hasta el 19 de noviembre.
Digo esto para que veamos que cuando yo la semana pasada decía que ganaba Massa, y me podía equivocar, todos nos podemos equivocar, era porque lo justificaba con una lectura geopolítica. Si a Rusia, la Federación Rusa que está en minoría dentro de los Brics, pero la va a presidir, con respecto a China, que lidera los Brics, que también ambos, Rusia y China apoyaban y querían que ganara Massa, y que Lula quería que ganara Massa, y que Gustavo Petro quería que ganara Massa Eso estaba, más allá que algunos diarios lo comenten y otros no, iba a incidir e incidió y va a seguir incidiendo, por eso yo creo que gana Massa en la segunda vuelta. Ojo, Massa puede cometer errores, la política puede pegar viandazos fuertes en lo internacional, lo nacional, que van a repercutir, pero en general, esa alianza que sostiene la necesidad de que Argentina no se vaya al precipicio con Milei va a estar. Esa alianza sigue, porque es estratégica pero también es coyuntural, porque necesita hoy Brasil de Argentina, Lula de Argentina, como socio para trabajar los propios intereses brasileños como los de los Brics y la incidencia de los Brics de la alianza Argentina-Brasil, que está en pugna con la discusión de un Mercado Común Europeo que presiona de otra manera, ya quedándole la ficha de Uruguay solamente para presionar, con Lacalle Pou y no mucho más.
En lo internacional, Massa sigue vivo. El triunfo del domingo le da mayor respaldo y él se monta sobre los deseos, la militancia, la participación y las definiciones que dio todo el peronismo. El que ganó el domingo, lo ratifico, es el peronismo. El peronismo donde están desde aquellos que pensamos que hay que defender la soberanía, que los dólares no hay que ir a buscarlos afuera sino hay que quitárselos a los que que los fugan todos los días por la ribera del Paraná; que hay que sacarle a Lewis la tierra de Lago Escondido, que no hay que permitir que en Chubut y Santa Cruz avancen las empresas internacionales, que se le saque la empresa Leolabs sus antenas y radares en Tierra del Fuego, que se cuide la Antártida, que se haga el Canal Magdalena. Y esto no es un capricho. Ahí hay miles de millones de dólares. ¿Por qué entonces no se va a buscar ahí? Porque hay alianzas.
Ayer fue muy clarito y agrandado como está Sergio Massa, y creo que está bien en agrandarse porque no cualquiera podía hacer lo que hizo, hacer callar a Cristina Fernández de Kirchner y al kirchnerismo, para decir que él no es kirchnerista. No lo dice ostensiblemente porque perdería los votos kirchneristas, pero lo demuestra.
En la escena final del domingo Massa no habla ni de Cristina, ni del kirchnerismo ni de nada. Va hacia la unidad nacional. Esa unidad nacional que se quebró, porque también las decisiones de los sectores de poder tienen derrotas. Cuando Stanley dijo, lo mejor es una alianza entre Massa y Rodríguez Larreta. En el camino perdió Rodríguez Larreta, pero no del todo, porque sigue siendo amigo de Massa. Y sigue siendo una opción para Massa Rodríguez Larreta.
Porque es la política de la Casa Blanca. Ayer cuando le preguntan a Sergio Massa con quién había hablado por teléfono se reservó los nombres de quiénes eran los líderes internacionales, pero mostró como que había hablado con todos. Pero tuvo la necesidad de precisar que se había comunicado con la Casa Blanca. La Casa Blanca no es Larry Fink y Black Rock, la Casa Blanca es Biden. Es el actual gobierno de EEUU, y en ese punto, sí Massa reconoce una tutoría, reconoce una de sus terminales más importantes y después juega con mucha calidad. Es un buen jugador. No creo que hubiera otro en el Frente de Todos, Unión por la Patria, que pudiera haber hecho lo que hizo Massa, pero además contó con el aval de Cristina sino no lo podría haber hecho. Pero Cristina también va a seguir marcando línea aunque no va a construir poder para voltearlo a Massa, como sí lo limó a Alberto Fernández y a Guzmán.
Por qué digo todas estas cosas, porque falta mucho para el 19 y estamos muy cerca de lo que pasó el domingo, pero tampoco nos tenemos que dejar ganar por los discursos de la derecha o de algunos nuestros que trabajan en espejo y no consideran cuáles son todas las variables que están en juego.
Son muchas y hay que ponerlas todas sobre la mesa y ninguna está en condiciones de decir: Se hace esto que yo quiero y listo.
Massa estuvo a punto de quedarse afuera si no salía bien la negociación de Cristina, Alberto y Massa. ¿Se acuerdan? Hubo 48 horas donde no existió el resultado que Massa quería y apretó y dijo me voy. O me ponen de candidato o me voy. Le salió bien, la hizo bien, la apretó a Cristina, a Alberto y salió él el candidato Y demostró después de todos estos meses, que era el único que estaba en condiciones de decir yo quiero ser porque voy a resolver el triunfo. ¿El triunfo para quién? Para la unidad nacional. En eso hacen síntesis con Cristina.
Vamos a ver si la unidad nacional que propone Massa es la misma que quiere Cristina.
Cristina ya hizo notar que el tema de la deuda externa, quién gobierna, quien gobierna es el FMI. Es una presión para Sergio Massa y es una presión que a todos nosotros, los que queremos no romper con el Fondo, pero sí no depender de EEUU y el FMI digo no romper, más vale, lo mejor sería romper, para que pudiéramos trabajar con autonomía, con soberanía nacional, con independencia económica y distribuir los recursos económicos que Argentina tiene entre las grandes mayorías. Eso no va a suceder mientras la candidatura de Masa siga avanzando.
Ahora bien. Qué otra opción hay? Ninguna otra opción. Y ese es el juego que hace Massa y el que se sostiene desde la Casa Blanca. No hay otra opción que no sea Massa. Y ahí tiene quilombo, y volvemos, como para ir cerrando, Mauricio Macri, porque él sabe que no puede enfrentar a la Casa Blanca, aunque él está más cerca de la derecha mundial, de los Vargas Llosa, de los Bolsonaro, de la derecha que se organiza a nivel mundial, pero tampoco es homogénea. Nadie tiene la homogeneidad hoy para resolver de una vez y para siempre.
No es como podía resolver Perón el imperialismo yankee, el imperialismo ruso y nosotros la tercera posición. Hoy no está ese mundo así. Y cuando hablamos y defendemos el multilateralismo somos conscientes de que en ese multilateralismo hay tensiones entre Rusia y China, tensiones menores que las que tienen Rusia, China, con EEUU. Que las que tienen Rusia y China con Black Rock, porque Black Rock está sosteniendo la guerra de Ucrania y se está quedando con Ucrania.
Todo esto está en juego. Cuál es la solución? La solución de compromiso, como diría Sigmund Freud, para nosotros, para quien está hablando, es que gane Massa.
Entre Massa y Milei no hay dudas. El asunto es qué hacemos los que pensamos distinto a Massa y queremos una sociedad más justa, más libre más independiente, autónoma y soberana. ¿Qué hacemos? Ahí sí que no hay liderazgos para sostener eso. Y habrá que seguir discutiendo. Hoy, y estoy seguro, lo reafirmo, a todos estos días que faltan para el 19, va a ganar Massa y va a ganar con el apoyo del radicalismo pero no porque solo los radicales y el pueblo radical se sume al peronismo que algunas de esas cosas van pasando ya, fueron pasando, sino también porque los radicales también tienen terminales en el exterior y los radicales no tienen la misma terminal Macri y no itienen la misma terminal que tiene Milei. Están mucho más flojitos de papeles en las relaciones internacionales, pero ellos también van a mirar las relaciones internacionales para apoyarlo a Massa.
Tal vez no se dividan de JxC porque necesitan tener un juego de presión y los radicales saben que son muy débiles, y no creo que lo que ofrezca Massa les convenga, aunque Massa le va a dar más a los radicales que lo que les dio Néstor Kirchner con la transversalidad cuando lo puso a Cobos de vicepresidente. Massa tiene mucho juego. Y ese 37% que sacó el domingo lo pone en condiciones de haber recuperado el mazo y repartir las cartas.
Por eso va a ganar Massa el 19 de noviembre y por eso lo vamos a apoyar. Ahora, esto no quiere decir, y esto lo digo para muchos amigos, de que Massa sea Néstor Kirchner, que tenga la misma ideología, ni que Massa esté dispuesto a hacer otras cuestiones. Si tenía algo diferente Néstor Kirchner de Massa, es que era autónomo de EEUU. No descuidaba la relación con EEUU, vamos, de hecho alguna vez fue a EEUU y tocó la campanita en Wall Street. Las relaciones están todas cruzadas en este mundo. Y eso hay que tenerlo en cuenta. Esas relaciones internacionales definen para Argentina no que gane Massa, sino que lo más conveniente para el equilibrio de las fuerzas de Latinoamérica, Europa, de los Brics, es que Argentina sea gobernada por Massa.
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