¿Por qué es ocultada la trayectoria del tucumano BERNARDO DE MONTEAGUDO? Sintética reseña
Fuente : Ing. Humberto Rava *
domingo, 31 de mayo de 2026
BERNARDO DE MONTEAGUDO

“Nadie se queje de los gobernantes si estando a nuestro arbitrio
prescribirles las justas reglas que deben seguir nos entregamos
ciegamente a su voluntad”
Bernardo de Monteagudo
El epígrafe trasluce la actitud rebelde del Tucumano, nacido un 20
de agosto de 1789 meses antes que estallara la revolución francesa
con las ideas de Igualdad, Libertad, Fraternidad, como también en
algunos casos con la revolución norteamericana o el pensamiento
europeo que influyeron luego particularmente en la intelectualidad
con mente de la época y por ende en Monteagudo, aunque es muy
importante destacar también el contacto y la influencia de los
pueblos originarios, su pensamiento y acción como otra ver ente
revolucionaria siempre negada y puesta bajo la alfombra por el
poder que hizo un ocultamiento histórico de su importancia
ignorada o comentada al pasar y siempre acentuando el eje
Eurocéntrico.
Así se hizo con Tupac Amaru por citar un ejemplo sin
aclarar cómo se dio la rebelión, sus causa y consecuencias.
Ensayamos algunas líneas que están lejos de agotar su inmensa y
compleja figura que paradojalmente no es tan conocida.
Su actividad cómo abogado, político, periodista, militar y en definitiva
como uno de los revolucionarios más importantes, junto a Castelli,
que tuvo el proceso la norteamericano y en el Río de la Plata en la
primera etapa de nuestra revolución.
Intervino en el levantamiento de Chuquisaca de 1809, en cuya universidad
se recibió de abogado redactando su proclama a los 19 años, uno antes
de la revolución de mayo.
Chuquisaca era la universidad más importante de la zona,
el centro del pensamiento del Río de la Plata que ciertamente no era
Buenos Aires ya que en 1808 no tenía universidad, aunque si
algunos establecimientos educativos, estaba el Colegio de San
Carlos donde se dictaban algunas materias de rango casi terciario.
Es en aquel año en que Napoleón marchó sobre España e hizo
abdicar a la familia real en Bayona lo que abrió la perspectiva
emancipatoria de los territorios gobernados por la corona española.
Por esos tiempos Monteagudo escribe “Dialogo entre Fernando VII
y Atahualpa” donde se expresa la erudición de su autor, lo mucho
que conocía y leía.
Ya en Buenos Aires se une al grupo llegado de España donde estaba
San Martín, militó con Moreno, integró la sociedad patriótica y fue
uno de los impulsores de la Logia Lautaro que era en lo mas
importante un grupo de debates y discusiones relacionadas con el
país que se quería. Participó en la Asamblea del año XIII y
dirigió la auditoría de guerra del Ejército de los Andes; ocupó dos
ministerios en el Perú, el de guerra y Marina y el de Gobierno y
Relaciones exteriores. Colaboró con Castelli, José de San Martín,
O`Higgins (Fue uno de los redactores de la declaración de la
independencia de Chile) y Simón Bolivar.
Su intensa actividad lo llevó a recorrer una porción de los territorios
que constituyen en la actualidad las repúblicas de Argentina, Chile,
Bolivia, Perú, Ecuador, Panamá y Guatemala.
Cuando estaba impulsando la creación del “Congreso de Panamá”
para decidir la unidad de los pueblos Latinoamericanos, en el marco de la victoria
definitiva sobre el dominio español con el triunfo de Bolivar en
Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, un mes y días más tarde, el 28
de enero de 1825 es asesinado Monteagudo en las calles de Lima.

Desafortunadamente no se pudo concretar la formación de un
estado o Confederación con la totalidad de esos territorios que
anhelaba Monteagudo y el texto denominado:
“Sobre la necesidad de una federación general entre los estados
hispanoamericanos y plan de organización” para el Congreso, quedó
inconcluso.
Veía los inmensos obstáculos para lograrlo, señalando las enormes
distancias, las dificultades para entablar comunicaciones y combinar
planes importantes entre los gobiernos provisorios que en palabras
escritas de Monteagudo “…alejaban cada día la esperanza de
realizar el proyecto de la federación general”.
Sin duda retomaba la manifestación de Simón Bolivar en “La carta de Jamaica” y de José
del Valle (Filosofo, político, abogado y periodista Hondureño
redactor de el “Acta de Centromérica) en el artículo titulado
“Soñaba el Abad de San Pedro y yo también se soñar”.
Los autores intelectuales del asesinato de Monteagudo están en el
marco de las conjeturas, los sicarios, dos, fueron Candelario
Espinoza y Ramón Moreira. El primero fue quien apuñala al
tucumano y los ins gadores, según confesión de Espinoza fueron
Moreira, Pérez y Recolmenares aunque otros dicen que nunca
confesó.
En 1917 son repatriados sus restos desde el Perú al cementerio de
la Recoleta y desde el 2016 volvió a su lugar de origen, para yacer
en el cementerio del Oeste en san Miguel de Tucumán.
*Ing. Humberto Rava
Ex Secretario de DDHH Tucumán. Militante peronista

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