AUGE DE MASAS, requisito indispensable para la transformación

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Fuente: DeepSeek

El término «auge de masas» puede interpretarse en varios contextos históricos, políticos y sociales.  He aquí diferentes perspectivas:

 

  1. Contexto histórico-político (siglo XX)

 

El auge de las masas como fenómeno político está ligado a:

 

  • Democratización y participación popular: Expansión del sufragio, movilización social y surgimiento de partidos de masas.
  • Totalitarismos: Regímenes como el fascismo, nazismo o estalinismo apelaron y movilizaron a las masas mediante propaganda, nacionalismo y control ideológico.
  • Movimientos revolucionarios: La Revolución Rusa o la china basaron su fuerza en la movilización masiva.

  1. Sociología y cultura de masas

  • Sociedad industrial: Urbanización, alfabetización y medios de comunicación masiva (prensa, radio, cine) crearon una cultura de masas.
  • Consumo masivo: Aumento del poder adquisitivo y producción en serie (ej: Fordismo).
  • Opinión pública: Las masas adquieren influencia en la política a través de la opinión pública mediática.

 

  1. Teorías sobre el «auge de masas»

 

 

  1. En la actualidad (siglo XXI)

 

  • Redes sociales y digitalización: Las masas ahora se organizan en internet (movimientos como el 15M, Primavera Árabe, protestas globales).
  • Populismos: Líderes y movimientos populistas (de izquierda o derecha) apelan directamente a las masas, a menudo polarizando sociedades.
  • Globalización: Las masas trascienden fronteras (ej: movimientos ecologistas globales como Fridays for Future).

 

  1. Interpretación crítica

 

  • ¿Empoderamiento o manipulación?: El auge de las masas puede verse como una democratización o como un riesgo de tiranía de la mayoría, demagogia o alienación.
  • Pérdida de individualidad: En la masa, el individuo puede diluirse en la colectividad.
  • Medios y desinformación: Las fake news y algoritmos pueden moldear masivamente opiniones.

 

Posibles temas de debate relacionado con «el auge de masas»:

 

  • Democracia vs. demagogia.
  • Redes sociales: ¿herramienta de liberación o de control?
  • El papel de las élites en la era de las masas.
  • Neopopulismos y crisis de la democracia liberal.

 

Para que surja y se sostenga un «auge de masas» se requieren condiciones de fondo que activen y canalicen las energías colectivas. Estas condiciones no son aisladas, sino que suelen presentarse de forma combinada, como se muestra a continuación.

 

Condiciones que Favorecen el Auge de Masas

Estos factores interactúan de manera compleja para crear un entorno donde el fenómeno de masas puede surgir y expandirse.

 

  • Condiciones Económicas
  • Descontento material: Crisis, desempleo masivo o creciente desigualdad. Ejemplo: La Revolución Industrial creó un nuevo proletariado.
  • Transformación productiva: Cambios profundos que desplazan a sectores sociales enteros. Ejemplo: La industrialización concentró a la población en ciudades.
  • Condiciones Sociales y Culturales
  • Formación de una identidad colectiva: Pérdida de identidades tradicionales y surgimiento de nuevas identidades (como «clase trabajadora»).
  • Cultura e industria cultural: Medios masivos (prensa, radio, TV) crean un imaginario común y difunden ideas simples. Aporte clave: Gustave Le Bon señaló que las masas responden a ideas simples, afirmaciones categóricas y promesas de futuro, no a razonamientos complejos.
  • Psicología de las masas: En la multitud, predomina lo emocional e inconsciente sobre la razón individual. Aparece una «unidad mental» donde el individuo se subordina al grupo.

 

  • Condiciones Coyunturales (Disparadores)

 

  • Crisis políticas o de legitimidad: Guerras, derrotas nacionales, corrupción sistémica o incapacidad de las élites para gobernar.
  • Eventos catalizadores: Un hecho simbólico (como una revuelta por el precio del pan) puede encender la chispa.
  • Liderazgo y organización: Aparecen líderes que canalizan el descontento y organizaciones (partidos, movimientos) que dan estructura a la masa.

 

 El Caso de la Revolución Industrial: Un Ejemplo de Confluencia

 

La Primera Revolución Industrial es un ejemplo histórico claro de cómo estas condiciones se combinaron:

  • Económico: Paso de una economía agraria a industrial, con explotación obrera.
  • Social: Migración masiva a ciudades, formándose una nueva clase social (proletariado).
  • Cultural: Surgimiento de ideologías (socialismo, anarquismo) que daban sentido y reivindicación a esa nueva identidad de clase.
  • Coyuntural: Crisis cíclicas, hambrunas y la organización progresiva en sindicatos y partidos.

 

 

 Interpretación y Perspectivas Críticas

 

El fenómeno no tiene una única interpretación:

 

  • Visión crítica (Escuela de Frankfurt): La cultura de masas es un instrumento de alienación que homogeneiza el pensamiento y perpetúa el sistema capitalista a través del consumismo.
  • Visión sociológica (Edgar Morin): La cultura de masas no es solo impuesta «desde arriba»; también es creada y recreada por la gente común. La industria cultural a menudo absorbe mitos y símbolos que surgen de la sociedad.
  • Visión política: El «auge de masas» puede ser el motor democratizador que incorpora a las mayorías a la vida política, pero también puede derivar, como advirtió Le Bon, en una «era de desórdenes» donde predomina lo irracional.

En resumen: el auge de masas surge de la confluencia de condiciones estructurales de largo plazo (económicas y sociales) con factores culturales que moldean una mentalidad común y disparadores coyunturales que activan la movilización.

LA DISPERSIÓN

La condición inversa al auge de masas es la dispersión, fragmentación o desmovilización social, donde el potencial colectivo se disipa y no se forma una voluntad o acción común poderosa.

 

Esta condición de no-masa o sociedad fragmentada puede manifestarse de varias formas, que a menudo coexisten:

Condición Inversa Características Principales Contexto o Ejemplo

  1. Atomización Social Individuos aislados, sin vínculos comunitarios fuertes. Predomina el interés privado sobre el público. Sociedades hiperindividualistas, con declive de organizaciones tradicionales (sindicatos, asociaciones).
  2. Apatía y Desmovilización Desinterés generalizado por la política y los asuntos colectivos. Baja participación y escepticismo. Periodos de estabilidad prolongada, o tras fracasos de movimientos masivos (desencanto).
  3. Control y Represión Estatal El poder político suprime activamente cualquier organización autónoma o expresión colectiva. Regímenes autoritarios que prohiben partidos, controlan medios y vigilan a la población.
  4. Hiperfragmentación Identitaria La sociedad se divide en grupos identitarios muy pequeños que no logran formar alianzas más amplias. Sociedades posmodernas con luchas sectoriales que no convergen en un proyecto común.
  5. Consumismo Pasivo La energía social es canalizada hacia el consumo individual en lugar de la acción política colectiva. Sociedades de bienestar donde la satisfacción se busca en lo material, no en el cambio social.

 

Relación Dialéctica: Auge vs. Fragmentación

 

No son estados permanentes, sino fases de un ciclo:

 

  • El auge de masas suele surgir como reacción a periodos de fragmentación o atomización que generan malestar acumulado.
  • A su vez, un movimiento de masas, tras alcanzar su clímax o sufrir una derrota, puede derivar en desencanto, cansancio y, finalmente, en una nueva fase de fragmentación y repliegue individual.

 

 

Conclusión

 

Si el auge de masas se caracteriza por unidad, movilización, propósito colectivo y fuerza histórica, su condición inversa es la desunión, la pasividad, el individualismo y la incapacidad para actuar como un cuerpo social cohesionado con poder transformador.

 

Los «auges de masas» se han producido históricamente en períodos de transformación social profunda, donde coinciden cambios económicos, sociales y tecnológicos que facilitan la movilización colectiva.

 

A continuación, se detallan algunos de los períodos más estratégicos de estos auges y sus características principales.

 

Los Principales Ciclos Históricos del Auge de Masas

 

  • Revoluciones Atlánticas (fines del siglo XVIII a mediados del siglo XIX):
  • Contexto: Revoluciones Americana (1776) y Francesa (1789), Revolución de Haití (1791 -1804); Primavera de los Pueblos (1848). Surgimiento del concepto de «masas» en oposición al Antiguo Régimen.
  • Naturaleza: Movimientos políticos de carácter nacional y ciudadano contra monarquías. Revolución burguesa con participación popular.
  • Industrialización y Movimiento Obrero (finales del siglo XIX a principios del siglo XX):
  • Contexto: Segunda Revolución Industrial, urbanización masiva, nacimiento del proletariado industrial. Crisis económicas como la Depresión de los Precios (1875-1890) y la «Bella Época».
  • Naturaleza: Movilización de clase transnacional (obrera, anarquista, socialista). Huelgas generales y movimientos masivos en América Latina

 

 

  • Período de Entreguerras y «Sociedad de Masas» (décadas de 1920 y 1930):
  • Contexto: Tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Expansión de la cultura de masas (cine, radio, prensa barata), y del consumo impulsado por crédito. Crisis de la Gran Depresión (1929).
  • Naturaleza: Culturas de masas apolíticas (ocio, deporte, consumo) y movimientos de masas totalitarios (fascismo, nazismo, estalinismo).

 

  • Ciclo de Protesta Global (finales del siglo XX a inicios del XXI):
  • Contexto: Crisis del Estado de Bienestar, auge del neoliberalismo y globalización. Expansión de internet y redes sociales.
  • Naturaleza: Movimientos multitemáticos y transnacionales (antiglobalización, ecologismo, Occupy, primavera árabe). Carácter más horizontal y descentralizado.
  • Ejemplo: Protestas masivas globales alcanzaron un cenit histórico hacia fines de 2019.

 

Condiciones Recurrentes para el Auge

 

Estos períodos no son idénticos, pero comparten condiciones que facilitan la emergencia de movimientos de masas:

 

1) Crisis económicas profundas y/o cambios del modelo productivo, como la Gran Depresión de 1929 o la industrialización.

2)Transformaciones sociales aceleradas, como la urbanización masiva y cambios demográficos.

3)Innovaciones tecnológicas en comunicación, que redefinen cómo se organiza y moviliza la gente, desde la prensa barata hasta internet.

4)Crisis de legitimidad política y descontento con las élites, un factor presente en múltiples contextos, desde las revoluciones atlánticas hasta las protestas modernas.

 

 

La  era digital las movilizaciones de masas se han vuelto más fáciles de convocar

La  era digital las movilizaciones de masas se han vuelto más fáciles de convocar, pero enfrentan mayores retos para sostenerse en el tiempo y lograr cambios profundos. Este es un fenómeno ampliamente reconocido por académicos y analistas.

 

La facilidad actual para convocar se basa en el poder de difusión instantánea de las redes sociales. Sin embargo, existe una frustración generalizada entre activistas, ya que muchos movimientos actuales han perdido la capacidad de planificar de manera compleja y constante.

 

Para entender esta dinámica, puedes comparar las características clave de ambos modelos:

 

Modelo Tradicional (Pre-digital)

 

  • Ejemplo: Movimiento por los Derechos Civiles (años 60)
  • Organización: Estructura jerárquica y formal.
  • Comunicación: Lenta, cara a cara, impresos.
  • Participación: Alta implicación; acción física y compromiso a largo plazo.
  • Sostenibilidad: Alta. Basada en estructura organizativa fuerte.
  • Objetivo: Cambio sistémico y legislativo.

 

Modelo Contemporáneo (Digital)

 

  • Ejemplo: Protestas globales (2011 en adelante), Primavera Árabe
  • Organización: Redes horizontales y descentralizadas.
  • Comunicación: Instantánea, viral, a través de redes sociales.
  • Participación: Baja implicación inicial (clics, firmas online); puede derivar en acción física.
  • Sostenibilidad: Baja. Vulnerable a la fatiga digital y falta de estructura.
  • Objetivo: Visibilización rápida, presión inmediata; cambio cultural a menudo más lento.

 

Por qué es más difícil sostenerlas hoy

 

Los resultados señalan dos grandes obstáculos que enfrentan los movimientos contemporáneos:

 

  1. Falta de estructura organizativa profunda: La rapidez y horizontalidad de las redes sociales no reemplazan el «duro trabajo» de construcción organizativa a largo plazo que caracterizó movimientos exitosos del pasado. Un movimiento de Chile estudiantil, por ejemplo, combinó acción en redes con objetivos y estructura definidos, lo que le dio mayor persistencia.
  2. El riesgo del «clictivismo» y la fatiga digital: La participación se puede reducir a gestos de bajo compromiso (como «dar me gusta» o cambiar una foto de perfil), lo que da una falsa sensación de impacto y puede diluir la acción real. Las redes sociales priorizan lo nuevo y viral, haciendo que la atención se desvanezca rápidamente, un fenómeno llamado «fatiga de protesta» en línea.

En México, un movimiento juvenil reciente ilustra estos riesgos. Una convocatoria a marcha, amplificada inicialmente por influencers y cuentas en redes, fue acusada por el gobierno de ser una «campaña de desinformación» financiada. Además, el administrador de uno de sus canales clave en Discord anunció que el colectivo no asistiría a su propia marcha, alegando que el movimiento había sido «cooptado por un grupo ajeno a sus intereses». Este caso muestra cómo las movilizaciones digitales pueden ser vulnerables a la manipulación y perder rápidamente el control sobre su narrativa y propósito.

Conclusión

El poder de las redes sociales para la convocatoria es innegable, pero constituyen principalmente una herramienta de visibilización y conexión rápida. Para lograr cambios sistémicos y duraderos, este impulso inicial debe traducirse en organización sostenible, estrategia a largo plazo y acción concreta fuera del entorno virtual.

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