Las aguas bajan turbias desde Paraguay

Regresar a Diario Mar de Ajó, el diarito – Prensa Popular – Prensa Alternativa

Fuente:Por Redacción Enfant Terrible |  https://enfantterrible.com.ar/

En el marco del Día de la Soberanía Nacional que conmemora el heróico combate entre las tropas de la Confederación y las flotas anglofrancesas en el Río Paraná en 1845, conversamos con el periodista paraguayo Nemesio Barreto, sobre la posible militarización estadounidense del Río Paraguay y la Vía Troncal Navegable en su parte norte ¿Hay soberanía nacional sin soberanía regional? ¿Qué peligros implica para Latinoamérica la presencia militar yanqui en Paraguay?

El presidente y vicepresidente paraguayos, Mario Abdo Benítez y Hugo Velázquez, respectivamente.

En agosto de 1845 las flotas de los imperios más poderosos de la época, el inglés y el francés, generaron un bloqueo en el Río de la Plata que provocó la paralización del comercio nacional en todos los puertos de la Confederación Argentina.

                                                             

Con la ayuda del político y militar uruguayo Fructuoso Rivera y de algunos liberales argentinos como Alberdi, los imperialistas occidentales incursionaron río arriba con el objetivo de imponer su hegemonía comercial, económica y cultural. El 17 de noviembre de ese año, 100 barcos mercantes y quince naves de guerra remontaron por el Río Paraná para expandir su zona de influencia.

Tres días más tarde, Juan Manuel de Rosas eligió al General Norberto Mansilla como el hombre indicado para comandar las fuerzas defensoras ante el ataque liso y llano a la soberanía nacional. El militar ordenó desplegar de costa a costa a la altura del Paraje “Vuelta de Obligado”, tres enormes cadenas que cerraron paso a todo navegante y luego montó treinta cañones sobre las costas.

El 20 de noviembre se desató el combate. Tras horas de fuertes enfrentamientos fluviales y terrestres, los occidentales lograron imponerse militarmente y adentrarse en el Paraná cortando las cadenas. Pero el heroísmo de enfrentarse a dos de las flotas más poderosas del mundo llevó a considerar tal jornada histórica como el Día de la Soberanía Nacional.

Siete meses más tarde en Punta Quebracho, Mansilla y sus soldados tuvieron revancha y lograron derrotar a las tropas enemigas que bajaban por el Paraná. Luego de intensas negociaciones diplomáticas con Francia e Inglaterra, la Confederación logró el reconocimiento de la soberanía nacional del país y la exclusividad en la navegación de sus ríos interiores.

Estos hechos brevemente mencionados configuraron la “Guerra del Paraná” (1845-1850), donde el pueblo argentino derrotó a dos de los imperios más poderosos de la historia y logró consolidar la soberanía en los dos ríos más importantes del país. Sin embargo, continúa siendo una historia desconocida por millones de compatriotas e intencionalmente desvalorizada por distintos gobiernos.

Como evidencia la historia, la Vía Troncal Navegable configura un territorio nacional y regional de suma importancia para Latinoamérica. En clave geopolítica evidencia su relevancia histórica como símbolo innegable de la soberanía nacional.

A 177 años de aquellos sucesos históricos, las aguas bajan turbias desde Paraguay, con la reciente decisión del Gobierno de Mario Abdo Benítez, de militarizar la parte norte de la “Hidrovía” generando un clima diplomático de tensión con Argentina, ya que comparten la mayor parte de esta gran vía neurálgica del comercio mundial. En adelante, realizamos un breve repaso sobre estas tensiones.

Problema regional en puerta

Abril 2022: 

  • Estados Unidos vuelve a ofrecerle a Paraguay  -como en el año 2016- el manejo de sus recursos hídricos por parte del Cuerpo de Ingenieros de su Ejército.
  • El embajador norteamericano en Asunción, Marc Ostfield anuncia el Plan Maestro para la “Hidrovía Paraná-Paraguay” para el “estudio del comportamiento y navegabilidad del río”.

Septiembre:  

  • Ostfield agradece el apoyo del sector privado para la propuesta estadounidense argumentando que “potenciará los beneficios del Río Paraguay”.
  • La Legislatura del Chaco aprueba por unanimidad una declaración “contra el intento de militarizar el curso de agua”.
  • Gobernadores del Norte Grande adhieren a la preocupación del Chaco en la reunión plenaria llevada a cabo en Catamarca.
  • Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso argentino lo señala como un problema de “seguridad nacional”.
  • Cancillería argentina envía Carta diplomática a Paraguay pidiendo explicaciones sobre el asunto.
  • Opositores al Gobierno Paraguayo le exigen informe al Ejecutivo sobre el rol de EEUU en la “Hidrovía”.
  • El Presidente del Paraguay reconoce que hay un proyecto en el Congreso pero afirma que no intervendrán militares en el tramo norte de la ruta fluvial.

Octubre:

  • Argentina agrega un peaje en la parte norte de la Vía Troncal Navegable.
  • Empresarios y funcionarios paraguayos se quejan de esta medida y lo señalan como una respuesta a las intenciones de Paraguay de aceptar la propuesta estadounidense.

Militarizar es la cuestión

Desde Enfant Terrible dialogamos con el periodista paraguayo Nemesio Barreto, para comprender qué consecuencias regionales hay detrás del posible desembarco de militares yanquis en aguas guaraníes.

Nemesio señala en primer lugar que Estados Unidos ve con preocupación las intenciones de gran parte del sector sojero y ganadero paraguayo en abrir comercio directo con la República Popular China, tras la pérdida de mercados con la guerra entre Rusia y Ucrania. Asegura que China “compra todo” y que hay una diversa cantidad de productos que terminan en dicho país a través de distintas triangulaciones comerciales no oficiales por parte de un sector del empresariado paraguayo.

Recordemos que Paraguay es el único país de Latinoamérica que no tiene relación diplomática con el gigante asiático. También es de los pocos países americanos que reconocen a Taiwán como un Estado soberano y no como parte de la China continental, tal como reclaman desde Pekín.

“Estados Unidos es un imperio todavía fuerte pero en decadencia y teme a la influencia china en nuestro país, porque ven la caída de su hegemonía en los demás países latinoamericanos. Saben que si pierden Paraguay la cosa se les puede complicar aún más”, planteó Barreto.

El desembarco militar en la zona norte de la “Hidrovía Paraná-Paraguay” por parte del Cuerpo de Ingenieros del Ejército norteameticano supondría una medida bélica concreta para detener toda posibilidad de exportaciones e importaciones con China.

El Río Paraguay es afluente del Paraná, mientras que éste último se une con el Uruguay para formar el Río de la Plata. Es decir, cualquier intervención influida por los intereses norteamericanos supondría un problema para las aguas argentinas.

El periodista opina que “es una estrategia más militar que comercial ya que sitúa como botín de posible guerra al principal río paraguayo”.

Abdo Benítez reconoció hace dos meses que el proyecto de Plan Maestro para el manejo y uso del río está en el Congreso. “Lo que no se conoce es el texto. Estados Unidos entra como juan por su casa en nuestro Poder Legislativo. Lo único que frenaría su posible aprobación es una fuerte presión de Argentina y Brasil, los principales afectados de esta política”, señala el periodista.

“Los yanquis saben que este proyecto generaría las condiciones de enemistad entre Paraguay, Argentina y Brasil. Puede ser un punto de quiebre en la relación del Mercosur. A ellos les sirve enfrentarnos. Los milicos de ellos ya están en nuestro país, todos sabemos que andan aquí pero nadie sabe con precisión qué hacen”.

Estados Unidos cuenta con distintas bases militares en territorio paraguayo. Una de ellas se encuentra en la Triple Frontera, en el Departamento de Alto Paraná. Allí dónde los estadounidenses señalan como una “zona de terrorismo” se encuentra una parte importante de la Cuenca del Plata y el Acuífero Guaraní. Hace un año el agua empezó a cotizar en Wall Street y con el litio, las tierras raras, la energía, son los bienes comunes naturales más demandados en la presente actualidad, reñida por una escalada de conflictos entre las potencias nucleares del mundo.

El periodista autogestivo advierte que la militarización es el primer paso de un plan mayor que no demorará en cruzar las fronteras para expandir su control y frenar el avance chino en Brasil y Argentina.

“Podríamos convertirnos en un botín de guerra entre Estados Unidos y China ante un recrudecimiento de las acciones bélicas y comerciales entre estas dos potencias que se disputan el nuevo orden mundial”, expresó con preocupación el colega.

Soberanías en peligro

“La paz nunca fue negocio para los estadounidenses, necesitan gente seria que haga guerras, esa es su lógica. Son capaces de ponernos a jugar una guerra que no nos pertenece ni estamos en condiciones de jugar” afirma Barreto. También expresa que ningún medio paraguayo se manifiesta en contra de Estados Unidos, alegando una censura total para quienes no acuerden con el país del Norte.

Latinoamérica es uno de los territorios más disputados en el actual escenario de intensificación de la crisis civilizatoria y humanitaria más grave que el mundo haya conocido. Los bienes comunes naturales se encuentran amenazados desde todas las dimensiones posibles. La pelea por nuestros territorios sólo encuentra refugio en las organizaciones y ciudadanos que entienden que su protección y defensa es de vital importancia, no solo para el futuro, sino para el conflictivo presente.

La historia pasada nos marca un camino a seguir. No hay imperio que no pueda ser derrotado cuando las fuerzas populares entienden que la soberanía -como dice el periodista Lautaro Palacios- es entendida como la defensa de la vida misma en los territorios.

Las soberanías nacionales de los países latinoamericanos se verán cada vez más golpeadas por los planes estadounidenses y occidentales, que ya sufren los embates de las condiciones que ellos mismos han generado con políticas basadas en el racismo, colonialismo y sometimiento a las otredades empobrecidas y esclavizadas. Ante el embate y la  disputa regional, el internacionalismo regional pareciera ser una justa y acertada respuesta.

En este sentido, el Paraná vuelve a tomar una dimensión histórica realmente preocupante. Recuperarlo supone un imperativo para una región que lo necesita vivo, sano y soberano.

¿Seremos capaces de frenar la posible intervención militar estadounidense que ya enfrenta a nuestros países?

Regresar a Diario Mar de Ajó, el diarito – Prensa Popular – Prensa Alternativa

70032
91416