Gobierno boliviano reinagura Planta Solar Fotovoltaica de Oruro

Bolivia inaugura la planta solar más grande del país y la más alta del mundo

Fuente: https://eltierrero.com/

Fueron instalados más de 300.000 paneles fotovoltaicos en una extensión de 214 hectáreas de tierra.

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Avanzamos en la sustitución de la matriz energética para utilizar energía limpia y renovable”, expresó el presidente boliviano

El pasado miércoles 10 de febrero de 2021, Bolivia inauguró su planta de captación energética fotovoltaica más grande del país y la de más altura a nivel mundial, esta es capaz producir 100 megavatios e introducirlos al sistema de red eléctrica nacional.

La planta se encuentra ubicada en el departamento de Oruro, a una altura de 3.700 metros sobre el nivel del mar.

Según el ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina, se trata de “más de 300.000 paneles fotovoltaicos emplazados en 214 hectáreas”.

“Este suelo altiplánico tiene la fuerza suficiente para generar la energía que los bolivianos necesitamos y que convierte a Oruro en un departamento generador de electricidad con capacidad de inyectar hoy 100 megavatios al sistema interconectado nacional” Señaló Franklin Molina durante la inauguración de la planta solar.

“La reconstrucción de nuestro sector eléctrico está en proceso y no pararemos, estamos trabajando para dotar de la mejor infraestructura posible al país, para que los bolivianos  mejoremos nuestra calidad de vida”, concluyó el ministro.

La primera etapa de la instalación fotovoltaica fue entregada durante el mes de septiembre del año 2019. En ese entonces Evo Morales era el presidente del país.

La instalación fue realizada por la Empresa Nacional de Electricidad Bolivia utilizando recursos del país, 14 millones de dólares que fueron donados por la Unión Europea y un creció de la AFD de casi 70 millones.

Durante un discurso del embajador de la Unión Europea en Bolivia este señaló qué: “La promoción de estas energías renovables y la lucha contra el cambio climático y la protección de la Pachamama son absoluta prioridad para la Unión Europea”.

A su vez, el presidente del país Luis Arce señaló que la obra hace parte del nuevo desarrollo económico que quieren implementar en el país y que este sea capaz de “proteger y respetar” el medio ambiente y los ecosistemas.

También afirmó que la mayor parte de la generación eléctrica actual del país se encontraba concentrada en las termoeléctricas las cuales usan gas. Por lo que buscarán durante su gobierno “ir cambiando a la producción de energías limpias“.

26 octubre 2021

Ante la agonía del gas, Bolivia apuesta a las renovables

La generación de electricidad basada en fuentes renovables es la gran apuesta de Bolivia ante una menor producción de gas por la declinación de algunos campos y en ausencia de descubrimientos de nuevos pozos.

LA PAZ (Reuters) – A 3.700 metros sobre el nivel del mar se encuentra la apuesta boliviana para enfrentar un futuro de energías renovables y eliminar su dependencia de combustibles fósiles.
Se trata de la planta fotovoltaica más grande y alta del mundo, ubicada en la población altiplánica de Ancotanga, con más de 300.000 paneles fotovoltaicos emplazados en 214 hectáreas.
La generación de electricidad basada en fuentes renovables es la gran apuesta de Bolivia ante una menor producción de gas por la declinación de algunos campos y en ausencia de descubrimientos de nuevos pozos. Bolivia ha firmado adendas en sus contratos de exportación de gas con Brasil y Argentina para disminuir volúmenes en 2019 y 2020.La planta de Ancotanga, junto a otras similares y tres plantas eólicas, son parte del plan nacional para sustituir energías fósiles y convertir al país en exportador.

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, informó a Reuters que el objetivo es diversificar la matriz energética del país incorporando fuentes de energía renovable y amigables con el medioambiente en reemplazo del consumo de combustibles fósiles.

“Como país hemos trazado una línea para lograr una robustez de nuestra matriz eléctrica”, dijo. “Nuestro país tiene una potencialidad enorme en cuanto a fuentes de energías renovables (…), el aprovechamiento está por debajo del 10 por ciento”.

Según la autoridad, Bolivia tiene la capacidad instalada para generar cerca de 3.800 megavatios (MW) y el consumo interno apenas llega a 1.600 MW, por lo que los planes de exportación de electricidad en vez de gas son parte de los objetivos del país.

Ante la gran oferta de electricidad, Molina explicó que el Gobierno lanzó una serie de incentivos de carácter impositivo para la importación de coches eléctricos e híbridos, y la instalación de plantas de ensamblaje de ese tipo de vehículos.

La producción de gas natural de Bolivia está alrededor de los 44 millones de metros cúbicos día (MMm3/d), un 28% menos en comparación con el 2014.

El país utiliza energía solar, eólica, hidráulica y de biomasa, pero depende principalmente de las centrales termoeléctricas (71%), que consumen el gas natural que se exporta a la Argentina y Brasil.

“Vamos a ir incrementado la potencia disponible de las energías renovables (…) y ese gas que en este momento está siendo destinado para el consumo de electricidad va a ser destinado a la exportación”, señaló el ministro.

La producción de gas natural está alrededor de los 44 millones de metros cúbicos día (MMm3/d), un 28% menos en comparación con el 2014, según datos oficiales.

Para el especialista en temas energéticos Mauricio Medinaceli las exportaciones de gas boliviano atraviesan un momento “muy frágil”, porque el país no tiene la capacidad de cumplir las exigencias de los mercados argentino y brasileño.

Bolivia también necesita el gas para garantizar el funcionamiento de su planta de amoníaco y urea, fábricas de cemento, la industrialización de yacimientos de hierro y la postergada industria petroquímica, entre otros proyectos.

SUBSIDIOS

Medinacelli sostiene que el problema para la economía boliviana no es solamente sustituir el uso del gas con otras energías, sino también resolver la subvención estatal a los combustibles.

“La verdadera reconversión de la matriz energética pasa por eliminar subsidios (…) no hay la posibilidad para que energías renovables puedan competir con el precio del gas subsidiado”, dijo a Reuters.

El Estado boliviano gasta alrededor de 1.200 millones de dólares anuales en la importación de combustibles, pero además pierde unos 300 millones de dólares en la subvención, de acuerdo con información oficial.

“Hay un uso desmedido del gas natural justamente porque es barato. En ese contexto, pedirle a la gente que utilice energía solar o energía eólica es muy difícil porque estas energías son más caras que un gas natural subsidiado”, agregó Medinaceli.