PAJA, BARRO Y BOSTA (Una ecléctica reflexión al calor de los acontecimientos)

Por Tato Treinta
“Los ranchos se construyen con paja, barro y un poco de bosta”
Juan Domingo Perón
Siempre es más fácil hablar u opinar con “el diario del lunes”. En este caso luego del traspié electoral, quedan expuestas las “diferencias” que existen y existieron dentro del FDT. Para algunas y algunos, la victoria el 2019, generó muchas expectativas dentro de campo N&P y de alguna manera en un importante sector de la población. También en mí mismo, aunque nunca dejé de tener en cuenta que el Frente de Todos, era eso un Frente ¿Qué tienen que ver ideológicamente hablando Cristina, Alberto y Massa? Aún así y luego de las elecciones de medio término de 2017, ya personalmente expresaba que el límite debía ser Macri.
También sabía que tarde o temprano esas “diferencias” iban a salir a la luz y que el impacto de las mismas iba a ser inversamente proporcional, a la cantidad de Peronismo que se pudiera desarrollar, pandemia de por medio. La conformación del Frente y la elección de Alberto como candidato, dejaban algo en claro: Iba a asumir un Presidente sin poder propio, más que aquel que le podían “prestar” Cristina y Massa, quienes de una manera u otra eran los tenían presencia “territorial” (y votos). De allí en más Alberto tenía que construir poder propio, de alguna manera como Néstor había hecho en 2003. Pero Alberto no es Néstor.
El grupo del que se rodea a Alberto en su gobierno y el que lo asesoró en sus políticas (dejo de lado las de Salud/pandemia, que son irreprochables) fue gente del “peronismo” de CABA, que a veces llegó a co-gobernar, salvo honrosas excepciones, con el PRO-Cambiemos. Sintetizando, un grupo de “dirigentes”, intelectuales y técnico… “Porteños”, con todo lo que ello implica, no pocos y pocas para los cuales el cono urbano les era algo ajeno y desconocido y mucho más el interior de la Provincia de Buenos Aires en particular y del resto de las provincias en general. Es decir aquellas y aquellos que sin siquiera haber podido “gestionar” CABA, se encontraban en tener que dar respuestas a la Nación toda.
La matriz político/ideológica del peronismo “porteño” y su forma de entender y hacer política (y reitero salvando honrosas excepciones) no difiere mucho de la matriz del PRO-Cambiemos (Biondi por ejemplo alter-ego de Cafiero Santiago). Y nuevamente sintetizando: No dejaban de ser un grupo de tecnócratas, con toda la soberbia que ello conlleva, a los que les faltaba bastante Peronismo, y que lamentablemente y por ello, chocaron la calesita o se les escapó la tortuga, como más les guste.
Desoyendo todos los discursos que expresan que aquí no ganó ni perdió nadie, hubo ganadores y perdedores: Perdió Alberto y su proyecto (o el de su entorno) del “albertismo”, de allí su necesidad de apoyarse en los gobernadores a quienes en general no les atrae demasiado la figura de Cristina. De alguna manera y por motivos totalmente distintos perdió Axel (¿y la Cámpora?) al tener que recostarse (¿o recibir el apriete?) de las y los intendentes e intendentas de la PBA. La elección como Jefe de Gabinete de un gobernador a nivel nacional y de un intendente a nivel provincial pueden dar prueba de ello.
¿No le gusta, sobre todo a la “progresía” de clase media? Esto es hacer política peronista y asumir los riesgos. Siempre fui un defensor de mirar la correlación de fuerzas, pero en momentos críticos como los actuales y que se dan a nivel mundial, es necesario una muy importante dosis de audacia y de asumir los riesgos necesarios que ello implica y copiando al compañero Fernández… Aníbal “el mate como el peronismo no debe ser tibio”.
Cerrando para re-construir el peronismo, el purismo no alcanza y no sirve, son necesarios PAJA, BARRO Y BOSTA.