RODOLFO WALSH
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Quién fue Rodolfo Walsh? Un periodista, un escritor,
un militante, un intelectual que fue más allá de ese papel? "Fui
lavacopas, limpiavidrios, comerciante de antigüedades y criptógrafo",
decía él, queriendo alivianar esa imagen deshumanizada con la que se
mira a los grandes humanos. Sin embargo, para entender la vida de Walsh es
necesario dividirla en dos partes. " ´Operación Masacre` cambió
mi vida. Haciéndola descubrí, además de mis perplejidades íntimas,
existía un amenazante mundo exterior", dijo el hombre, refiriéndose
al libro que inició el movimiento periodístico-literario de la novela
testimonial. Después de la frustración por la impunidad de la que
gozaron los autores de los fusilamientos, Walsh ya no piensa en pedir
justicia, sino observar que, además de permitir obtener datos y
establecer la mecánica de sucesión de ciertos hechos, la investigación
se ocupa de hechos límites que movilizan y ponen en cuestión
compromisos, actos, ideas. La masacre de José León Suárez fue la
perfecta culminación de un sistema; el caso Rosendo García desnuda la
esencia del vandorismo; el asesinato de Satanowsky proyecta luz sobre el
funcionamiento de los servicios de informaciones y su conexión con los
grandes diarios. Osvaldo Aguirre Antes de "Operación Masacre" Walsh se había
criado en el seno de una familia conservadora, de ascendencia irlandesa.
Estudió en un colegio de monjas irlandesas y estuvo interno en una
congregación de curas también irlandeses. "Tengo una hermana monja
y dos hijas laicas", se reía. A los 17 años comenzó a trabajar en
la Editorial Hachette como traductor y como corrector de pruebas, y a los
20 comenzó a publicar sus primeros textos periodísticos. En 1953 publicó
su primer libro de cuentos, "Variaciones en rojo", con el que
había ganado el Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires. Cuando se produjeron los fusilamientos de José León
Suárez, Walsh estaba trabajando en la compilación de cuentos de la
Editorial Hachette. Una tarde de 1956, jugando al ajedrez en un bar de la
Plata escuchó la frase "Hay un fusilado que vive". Nunca se le
fue de la mente. A fines de ese año, comenzó a investigar el caso con la
ayuda de la periodista Enriqueta Muñiz, y se encontró con un gigantesco
crimen organizado y ocultado por el Estado. Walsh decidió recluirse en
una alejada isla del Tigre con el seudónimo de Francisco Freyre, y con la
única compañía de un revolver. El 23 de diciembre Leonidas Barletta,
director de Propósitos, denunció, a pedido de Walsh, la masacre de José
León Suárez y la existencia de un sobreviviente, Juan Carlos Livraga. El resto es historia conocida. Walsh EN CUBA Antes de partir a Cuba, publicó el Caso Satanowsky, en
donde evidenció que matones de la SIDE asesinaron al abogado Marcos
Satanowsky debido a oscuros intereses en torno a la propiedad del diario
La Razón, y en cuya investigación da con los culpables. En Cuba fundó la agencia Prensa Latina junto con su
colega y compatriota Jorge Mascetti. Había decidido que no sería nunca más
un simple observador privilegiado del mundo, sino que quería formar parte
activamente de él: como jefe de Servicios Especiales en el Departamento
de Informaciones de Prensa Latina, usó sus conocimientos de criptógrafo
aficionado para descubrir, a través de unos cables comerciales, la invasión
a Bahía de Cochinos, instrumentada por la CIA. A Cuba fue Walsh a respirar un poco de aire libre. Sus
experiencias amorosas con prostitutas cubanas fueron para él también
actos de liberación. "... Después de vestirnos le digo cuánto es?,
porque ella tiene que seguir trabajando, y ella dice "lo que
quieras", pero cuando le doy cinco pesos se sonríe un poco y dice
"tan poco?". Entonces invento cualquier argumento, porque no
estoy resuelto a darle más, porque ahora no quiero ser engañado, ya la
jauría del remordimiento y la vergüenza galopa a mis espaldas. Apenas
salimos me desahogo de ella lo más pronto que puedo, y es entonces cuando
empiezo a preguntarme si me habrán visto, si ella era linda o era un
monstruo, y qué habrían dicho en la agencia si me vieran con una
muchacha tan negra. Sí, me siento culpable de este gran acto de liberación..." Walsh ESCRITOR Rodolfo Walsh tuvo una tortuosa relación con la
literatura, luego de haberse definido como marxista. (Soy lento, he
tardado quince años de pasar del mero nacionalismo a la izquierda) Después
de publicar ¿Quién mató a Rosendo? dijo: " las cosas cambiaron
realmente en 1968, cuando la política lo ocupó todo. Entonces empecé a
ser un escritor político. Mis ideas sobre la novela han cambiado" A Walsh le faltaba la novela para consagrarse como
escritor. Pero después de Operación Masacre, y de su estadía en Cuba,
decidió que ya en Argentina no podía desvincularse la literatura de la
política. El ya había decidido. "Empiezo a asimilar lo básico del
marxismo y mi ´nivel de conciencia` es hoy bastante mayor. No aceptaría
hoy incluir una cita de un bufón como Manucho (Manuel Mujica Láinez) en
la contratapa de un libro ( se refiere a Un kilo de oro), ni vacilaría en
rechazar una beca en USA, etc." La novela era, para Walsh, algo así como la
representación de los hechos. " Yo prefiero su simple presentación.
(...) Eso quiere decir que la novela es lo difícil de decir, lo que se
resiste a ser dicho? Lo que me compromete más a fondo? Otra variante que
he pensado es que la novela es la última forma del arte burgués, y por
eso ya no me satisface". Ese mismo año, en Madrid Perón le presenta a Raimundo
Ongaro, Secretario General de la CGT de los Argentinos, y el 1 de mayo
aparece el semanario CGT, que funda y dirige por expreso pedido de Perón..
En 1969 empieza a militar en el Peronismo de Base. "No le entiendo
nada- dijo Ongaro luego de leer unos escritos suyos- ¿Escribe para los
burgueses?" " Me molestó porque sé que tiene razón"
escribió Walsh, luego de este hecho. Walsh militante En 1973 comienza a militar en la organización
Montoneros con el grado de Oficial 2° y el alias de Esteban. Crea un
sector del Departamento de informaciones de Montoneros, y será su
responsable. Junto a su amigo, el poeta Francisco Paco Urondo, participa
como fundador y redactor de Noticias. Este diario presentaba los puntos de
vista de Montoneros. A principios de 1974 deja constancia por escrito sus
diferencias de concepción, tácticas y estrategia con la cúpula de
Montoneros, en un último intento de cambiar el rumbo, que, de seguir así,
llevaba a una segura derrota. No es escuchado. "Nosotros le decíamos
traidores a ellos, a los Vandor, a los Matera, a los Remorino. Pero los
traidores éramos nosotros. Porque Perón siempre los apoyó a
ellos." Bajo el golpe de Estado encabezado por Jorge Videla,
crea la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA). "Reproduzca esta
información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina,
a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez
las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa
en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción
moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta
información." El 29 de setiembre de 1976 muere en un enfrentamiento
su hija Vicki. Tenía 26 años, una hija y era militante de Montoneros.
Muere también su amigo Paco Urondo en Mendoza, perseguido por fuerzas
militares conjuntas. El 24 de marzo al cumplirse un año de la dictadura,
envía su famosa "Carta Abierta de un escritor a la Junta
militar" a las redacciones de los diarios, y nadie la publica. El 25
de marzo, entre las 13.30 y las 16, Walsh es secuestrado por un grupo de
Tareas de la ESMA, comandado por el oficial de Inteligencia García
Velasco. Sobrevivientes de la ESMA le acercaron a su hija Patricia Walsh
una versión de lo sucedido. Según esa versión Rodolfo debía ser
tacleado por el oficial de Marina y ex rugbier Alfredo Astiz, quien falló
en su intento. Esto generó una momentánea confusión que permitió a
Rodolfo gatillar el revólver calibre 22 que guardaba en la entrepierna.
Así hirió a uno de sus agresores, que quedó rengo (a fines del 77 ese
hombre fue galardonado con una medalla en una ceremonia secreta de la ESMA) El 25 de marzo de 1977 asesinan al hombre que decidió
para siempre ser "fiel al compromiso de dar testimonios en tiempos
difíciles" Fuentes: Ese hombre y otros papeles personales. Seix Barral.
Edición a cargo de Daniel Link. Textos de y sobre Rodolfo Walsh. Alianza Editorial.
Edición a cargo de Jorge Lafforgue. Revista Vde Vian. Notas de Rodolfo Baschetti y Osvaldo
Aguirre. Libros publicados por Rodolfo Walsh: Recopilaciones póstumas
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| fuente:, Felipe Pigna, | ||
1.
La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de
mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una
hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan
a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado
libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. El primer aniversario de esta Junta Militar
ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos
oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que
reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a
un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como
ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por
elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo
que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez
sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara
males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que
ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en
que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los
argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del
pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que
ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado
ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que
traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y
disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse
transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos,
amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha
conocido la sociedad argentína. 2.
Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de
miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon
ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de
concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista,
observador internacional. El secreto militar de los procedimientos,
invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de
las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el
fusilamiento sin juicio.1 Más de siete mil recursos de hábeas corpus
han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de
casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se
conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose
presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a
su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la
tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay
posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que
fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. La falta de límite en el tiempo ha sido
complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas
en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de
las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que
no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el
despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales
reaparecen en los testimonios junto con la picana y el
"submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2 Mediante sucesivas concesiones al supuesto
de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que
usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica
en la medida que el fin original de obtener información se extravía en
las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de
machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad
que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido. 3.
La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es
asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares
descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates
e imaginarias tentativas de fuga. Extremistas que pan fletean el campo, pintan
acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los
estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para
burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo
interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos
lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad
Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La
Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre
del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la
explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200
ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y
las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. Depositarios de una culpa colectiva abolida
en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política
que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos
rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de
guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata
para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de
"cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y
los invasores en Vietnam. El remate de guerrilleros heridos o
capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los
comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600
muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más
encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo
periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de
diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las
fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63
muertos.3 Más de cien procesados han sido igualmente
abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado
a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y los partidos de que
aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias
de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los
combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento. Así ha ganado sus laureles el general
Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de
marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después
con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en
variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas
sin pudor.4 El asesinato de Dardo Cabo, detenido en
abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros
en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez
Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones
alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados
mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes
en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno. 4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron
entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás
del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de
la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza,
incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y
manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas
visibles" según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió
en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba,
acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a
los diarios que no la publicaron.6 Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires
entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez
en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20
de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17
en Lomas de Zamora. En esos enunciados se agota la ficción de
bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces
de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de
alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar
desde los transportes de la Primera Brigada Aérea7, sin que se
enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las
3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de
la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro
justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror
que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8 La misma continuidad histórica liga el
asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el
secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor
Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar
la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Bolivia y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes
del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido
por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios
Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr.
Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de
futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional
que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa
agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez,
en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las
3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3
Armas. Este cuadro de exterminio no excluye
siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán
Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados
de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre"
Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció
las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios
internacionales. A la luz de estos episodios cobra su
significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus
jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni
naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10 5.
Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin
embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni
las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En
la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la
explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a
millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario
real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el
ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que
necesita un obrero para pagar la canasta familiar11,
resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos
reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los
precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de
reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas,
alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12
prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las
relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando
los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos,
secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron
muertos, y en otros no aparecieron.13 Los resultados de esa política han sido
fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha
disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha
desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la
mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia,
Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las
parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas
mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas,
han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un
tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos
mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo
provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización". Basta andar unas horas por el Gran Buenos
Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió
en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz,
barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las
napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache
porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza
de Mayo, el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas
porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus
residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han
tomado es prohibir a la gente que se bañe. Tampoco en las metas abstractas de la economía,
a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más
afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda
exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual
del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre
llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también
marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Mientras todas las funciones creadoras y
protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una
sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que
equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para
Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la
Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que
duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de
escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a
partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni
desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la
actividad argentína donde el producto crece y donde la cotización por
guerrillero abatido sube más rápido que el dólar. 6.
Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se
aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política
económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja
oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto
de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las
automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados
personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su
gabinete. Un aumento del 722% en los precios de la
producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica
emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad
Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro
que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los
alimentos deben ser baratos".14 El espectáculo de una Bolsa de Comercio
donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el
cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la
mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca
de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura
simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo
un gobierno que venía a acabar con el "festín de los
corruptos". Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro
y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la
ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado,
devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y
la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o
Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos
hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados
oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos,
cuál es la ideología que amenaza al ser nacional. Si una propaganda abrumadora, reflejo
deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz,
que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante
Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe
de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras
la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último
guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las
causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo
argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del
estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Estas son las reflexiones que en el primer
aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros
de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser
perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar
testimonio en momentos difíciles. Rodolfo
Walsh, C. I. 2845022 Buenos Aires, 24 de marzo de 1977. 1
Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de
nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son
tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen
presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y
las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen
intactas. 2
El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex
diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto
desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en
los brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o
rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban
hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba". 3
"Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977. 4
Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de
Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de
mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros
que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa,
Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya
muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29
de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este último había
sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo
varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un
intento de fuga". 5
En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres,
según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción
de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la
información periodística era incompleta y en el aumento global de la
represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las
muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600.
Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000. 6
Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de
Noticias. 7
"Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el
brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se
usaron transportes Fokker F-27. 8
El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La
Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no
es tal" sino "un anticuerpo". 9
El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende,
muerto por una bomba en septiembre de 1974. Los ex parlamentarios
uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76.
El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el
2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de
Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular"
su secuestro. 10
Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón"
del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es
el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de
febrero de 1977. 11
Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la
situación se agravó aún más. 12
Diario "Clarín". 13
Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de
ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los
secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en
metalúrgicos y navales. 14
Prensa Libre, 16-12-76. Rodolfo Walsh
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