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El
presidente de la Nación, Néstor Carlos Kirchner, afirmó que “estamos
dando un paso trascendente” en procura construir un Proyecto Nacional
que “definitivamente recupere la identidad perdida, la equidad, la
justicia y la inclusión social”, al presentar las Bases del Régimen de
Abanderamiento y Charteo de Buques, que posibilitará la reactivación de
la Marina Mercante y la industria naval.
Mediante esta decisión, quedó derogado el decreto N° 1772/91, por el
cual ahora los buques nacionales volverán a utilizar la bandera Argentina
y su tripulación deberá estar compuesta por marinos de nuestro país,
eliminando el tratamiento de extranjeros que actualmente tenían en el régimen
de bandera de conveniencia.
Kirchner aseguró que hay sectores que “se han acostumbrado a creer que
en la racionalidad, el concepto y el pensamiento que vale es el equilibrio
de los interese que no son nuestros”, debido a lo cual “cada vez que
hablamos de defender los intereses de nuestra Patria nos quieren marcar
como irresponsables, irracionales, como que no entendemos lo que está
pasando en el mundo”.
Resaltó asimismo que para defender el bolsillo de los argentinos se han
adoptado medidas para poner equilibrio y tope a los abusos de las empresas
energéticas. Al respecto, señaló “medidas como las retenciones, como
la determinación de la línea de bandera, como defender la industria
naval y a combatir la pobreza, la indigencia y a generar empleo, las vamos
a seguir tomando, porque es la única manera de construir una Argentina
con equidad y justicia”.
Tras indicar que se irán adoptando medidas de carácter industrialista
“para que se recupere el espacio perdido”, recordó que “nosotros no
generamos los 170 mil millones de dólares que tiene el país, los casi 18
millones de pobres con que tuvimos que empezar el Gobierno respecto de los
15 millones que tenemos hoy, la cantidad de indigentes, la bandera roja
para las industrias y empresarios nacionales, no tiramos el consumo a los
niveles lamentables a los que se llegaron, sino que levantamos la voz
desde el lugar que podíamos sobre lo que pasaba en la Argentina”.
Agregó que “por eso duele cuando aquellos mismos dirigentes que fueron
voceros y se cansaron de elogiar las políticas aplicadas en los 90 en el
país, hoy nos quieren decir que es lo que hay que hacer, en vez de tener
por lo menos una actitud mas humilde”.
A su turno, el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y
Servicios, Julio De Vido, aseguró que esta decisión permitirá la
reincorporación de los buques actualmente con banderas de conveniencia,
el incremento de la mano de obra argentina en la flota nacional, la
aplicación de las leyes nacionales a las tripulaciones y el incremento de
la oferta de bodega en el cabotaje nacional, que traerá aparejado una
disminución en el costo de los fletes.
También beneficiará a los armadores argentinos, reactivará la industria
naval mediante las herramientas legales que le brinden competitividad a su
capacidad productiva, ampliará la capacidad de transporte a los armadores
argentinos mediante el charteo de embarcaciones a casco desnudo y
disminuirá la edad promedio de la flota en el pabellón nacional.
El acto, desarrollado en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, contó con
el testimonio de los titulares del Centro de Capitanes de Ultramar, capitán
Marcos Ricardo Castro, y de la Federación de la Industria Naval
Argentina, Horacio Martínez, quienes resaltaron los beneficios que esta
iniciativa traerá para el sector naval.
En su mensaje, Castro dijo que “durante 13 años hemos asistido
consternados a una sistemática destrucción de la actividad y muchos
astilleros, talleres navales han desaparecido, las empresas de navegación
de transporte internacional también, y lo que quedó del cabotaje
nacional resultó seriamente afectado y absurdamente expuesto a las
voracidades extranjeras”.
El marino, que consideró que la reconstrucción de la flota es posible a
partir de decisiones como la que hoy se adoptan, añadió que “la flota
mercante argentina se ha reducido al 10% del volumen que registraba en
1991”.
Asimismo, indicó que por las características y ubicación geográfica,
nuestro país en materia de comercio exterior se comporta como un
territorio insular. Esta situación, sumada a las normas que regían la
actividad, llevaron a una caída de alrededor del 90% en el comercio
exterior, debido a que “se encuentra en manos de flotas extranjeras, lo
que no solo provoca una peligrosísima dependencia sino que obliga a girar
al exterior unos 3000 millones de dólares en concepto de pago de fletes a
flotas extranjeras”.
Recordó que esas medidas, que hoy se derogan, provocaron casi pérdida de
la soberanía en el sector y también la destrucción de la flota estatal
de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), Yacimientos Petrolíferos
Fiscales (YPF) y de la Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA).
Tras el acto en el Salón Blanco, el presidente Kirchner salió a la
explanada de la calle Rivadavia de la sede gubernamental para saludar
efusivamente a los cientos de trabajadores marítimos que se encontraban
en el lugar siguiendo las alternativas de la ceremonia a través de
altoparlantes.
Estuvieron presentes los gobernadores de Buenos Aires, Felipe Solá; de
Santa Fe, Jorge Obeid; los ministros de Interior, Aníbal Fernández; de
Defensa, José Pampuro; de Trabajo, Carlos Tomada; los secretarios General
de la Presidencia, Oscar Parrilli; de Inteligencia de Estado, Héctor
Icazuriaga; de Legal y Técnica, Carlos Zannini; de Obras Públicas, José
López; de Transporte, Ricardo Jaime; y de Energía, Daniel Cameron .
Antes y durante el acto, los trabajadores celebraron “la firme decisión
de Kirchner para que los argentinos recuperemos la soberanía en nuestro
mar y los marinos mercantes recuperemos nuestra dignidad”, según
expresaba un escrito del Centro de Capitanes de Ultramar, Oficiales de la
Marina Mercante y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
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