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El Pensamiento Nacional: Civilización y Barbarie

Promediando la segunda década del 1800, se comienza a manifestar el enfrentamiento entre el pensamiento dominante del Puerto de Buenos Aires y la Liga de los Pueblos Libres o Unión de los Pueblos Libres, que fue una confederación de provincias aliadas dentro de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Fue liderada por José Gervasio Artigas, gobernador de la Provincia Oriental (hoy Uruguay) y el resto del territorio de por entonces Las Provincias Unidas del Río de la Plata. En concreto el problema se generalizó cuando el Congreso Constituyente aprobó la Constitución Argentina de 1819, una constitución unitaria que fue rechazada por las provincias. Dicha Constitución fue el proyecto de constitución aprobado en 1819 por el Congreso de Tucumán, trasladado a Buenos Aires dos años antes. Por su naturaleza unitaria provocó el rechazo de las provincias, y los caudillos federales se  enfrentaron al Directorio de José Rondeau.

CivilizacionIBarbarie

La Expresión política del sector Dominante del Puerto fueron los Unitarios y los provincianos o que no acordaban con la hegemonía porteña: Federales. Fue el Siglo XIX      que vio plasmada la División entre un país exclusivo y otro inclusivo, integrador.

En 1826 el presidente Bernardino Rivadavia nacionalizó la Ciudad de Buenos Aires, su aduana y su ejército, en tanto que un nuevo Congreso Constituyente aprobó la Constitución Argentina de 1826, otra constitución unitaria que fue rechazada por la mayoría de las provincias. Los acontecimientos de 1826 desembocaron en una serie de enfrentamientos armados entre unitarios y federales en todo el país.

 

El Tratado de paz deshonroso firmado con Brasil, por el cual se perdía la Banda Oriental, y el rechazo a la Constitución de 1826 (como vimos, unitaria) motivaron la renuncia de Rivadavia a la presidencia. Como presidente interino fue designado por el Congreso el 5 de julio de 1827, Vicente López y Planes, mientras la provincia de Buenos Aires quedó en libertad para designar sus órganos gubernamentales.

 

El 12 de agosto de 1827, el federal Manuel Dorrego fue designado gobernador de Buenos Aires, tras las elecciones del 22 de julio. Asumió con el apoyo de las provincias, quienes lo ayudaron a pretender continuar la guerra contra Brasil. Sin embargo, al contar con la negativa del Banco Nacional para el otorgamiento de fondos, y por la intervención obstaculizadora del embajador de Inglaterra Lord Ponsonby. Finalmente se arribó a un tratado de paz el 27 de agosto de 1828, por el cual la Banda Oriental, sería un estado independiente.

 

El 1º de diciembre de 1828 el general unitario Juan Galo de Lavalle encabezó una revolución contra el gobierno del coronel Manuel Dorrego, gobernador y capitán general de la provincia de Buenos Aires. El 1er. Golpe de Estado.

El fusilamiento

 

Tras el alzamiento del 1º de diciembre, Dorrego se refugió en las afueras de la ciudad, más precisamente en Cañuelas. El 9 de diciembre, se encontraron en Navarro, 100 kilómetros al sudoeste de la capital, las tropas de Dorrego y las de Lavalle. El triunfo fue para estas últimas y el líder federal fue tomado prisionero.

Trasladado Dorrego como prisionero a Navarro, el 13 de diciembre de 1828, recibió la noticia de que sería fusilado en una hora, a través de un edecán, no siendo puesto en presencia de Lavalle. Dorrego fue autorizado y escribió tres misivas (a su esposa, a su hermano y a Estanislao López) donde solicitaba no vengar su muerte. Lavalle se responsabilizo totalmente del fusilamiento de Dorrego, de 41 años, que fue ejecutado por un pelotón, de ocho balazos, en Navarro, en un sitio cercano a la laguna, dejando a la historia el juzgamiento de su decisión.

Este Fusilamiento fue un hito en la historia Argentina mostrando la división clara entre el Puerto de Buenos Aires expresada en los Unitarios y los Federales las provincias.

La Legislatura de Buenos Aires proclamó a Juan Manuel de Rosas como Gobernador de Buenos Aires el 6 de diciembre de 1829, honrándolo además con el título de Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos Aires, y en el mismo acto le otorgó «todas las facultades ordinarias y extraordinarias que creyera necesarias, hasta la reunión de una nueva legislatura». No era algo excepcional: las facultades extraordinarias ya les habían sido conferidas a Manuel de Sarratea y a Martín Rodríguez en 1820, y a los gobernadores de muchas otras provincias en los últimos años; también Juan José Viamonte las había tenido.

Facundo o civilización y barbarie, usualmente citado como el Facundo, es el libro escrito en 1845 por Domingo Faustino Sarmiento. Demostrativo de la influencia Europea con párrafos y citas en francés. Se trata de un planteo ideológico sobre el deber ser de la cultura argentina, designio político para cuyo cumplimiento se entremezclan informaciones reales con ficciones, aunque siempre planteadas con tono ameno, enérgico y convincente. El tema principal del libro es la contraposición entre la cultura rural y la urbana de ese tiempo, donde para Sarmiento el caudillo riojano Facundo Quiroga es la Barbarie.

En definitiva resultó una elección entre dos proyectos de país: uno con la imagen y semejanza de Europa (Francia, Inglaterra, Alemania, etc.) queriendo ser transportado a nuestras tierras y otra a partir de la realidad, la idiosincrasia, la cultura, las economías regionales, las costumbres y saberes del criollo, el nativo. Al decir de Lito Nebbia: “Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia”.

 

 

Mar de Ajó, 8 de Octubre de 2018

Silvio Bageneta

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