Volver a Diario Mar de Ajo - El Diarito, Prensa Alternativa - Prensa Popular

La ONU aprobó la propuesta argentina que limita a los fondos buitre

Fue en la sesión de la Asamblea General de la ONU, en la que 136 países votaron a favor, 41 se abstuvieron y sólo seis se opusieron. Se trató de un resultado con fuertes implicancias políticas y económicas.

LaOnuApruebaRechazoAFondosBuitres

No es exagerado decir que fue un día histórico por la implicancia que tendrá sobre los pueblos del mundo tanto en lo político como lo económico e incluso en lo social. Y es que la aprobación en la Asamblea General de las Naciones Unidas del marco jurídico para guiar los procesos de reestructuración de deudas soberanas abarca todos esos aspectos sustanciales de la vida de cualquier nación. Fueron 136 votos a favor, 41 abstenciones y apenas seis negativos. La votación se vivió con euforia en la delegación argentina. El ministro de Economía, Axel Kicillof, habló ante la asamblea y aseguró que los principios aprobados representan “un paso fundamental para tener un mundo mejor, un mundo libre de buitres”.
El proceso de votación es sumarísimo. El reglamento impone que haya una fundamentación de quien impulsa la iniciativa. En este caso fue el embajador de Sudáfrica, Kingsley Mamabolo, como presidente pro témpore del G77+China, el grupo más importante de países que tiene la ONU y el que canalizó la propuesta de la Argentina. El embajador sudafricano consideró que los principios básicos “añaden una base y un resultado para futuros debates” sobre deuda externa. A partir de allí se llamó a votar y por pedido de la representación de los Estados Unidos se hizo de manera nominal. Poco después las grandes pantallas del remozado recinto principal de la ONU mostraron cuál era la opción de cada país y el resultado final. En las bancas reservadas para la Argentina, la embajadora ante la ONU, María Cristina Perceval, alzaba sus brazos de alegría. A su lado, Kicillof no paraba de sonreír y luego se estrechó en un abrazo con el canciller Héctor Timerman, con Perceval y con la embajadora en Washington, Cecilia Nahón. Unos segundos después comenzó el desfile de otros embajadores que tuvieron una activa participación en la redacción de los principios, como los de Bolivia, Venezuela y Cuba, entre otros.
Después de ello vino el momento de justificar el voto. El representante de Estados Unidos sostuvo, como hace un año, la tesis que dice que la Asamblea General no es el foro indicado para el tratamiento de estos temas respecto del FMI o el Club de París. Agregó que la mayor diferencia era con el primero de los principios, que se refiere a que “un Estado soberano tiene derecho, en el ejercicio de su facultad discrecional, a elaborar sus políticas macroeconómicas, incluida la reestructuración de su deuda soberana, derecho que no debe verse frustrado ni obstaculizado por medidas abusivas. La reestructuración debe hacerse como último recurso, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores.” Cabe recordar que los representantes de EE UU nunca participaron del debate previo, que duró un año, para alcanzar el consenso sobre los principios.
Timerman esperó su turno con paciencia. Cuando le dieron la palabra dijo que la propuesta argentina “es a favor de la estabilidad económica, de la paz social y de los derechos de los pueblos” porque entiende que “la deuda hoy en día genera violencia, inequidad, genera una situación en la cual los poderosos se aprovechan y logran grandes utilidades sobre los países menos desarrollados”. Indicó, además, que la deuda soberana “es un derecho que tenemos los países para reestructurar y es una forma de poner límite a los piratas del siglo XXI que son los fondos buitre que, amparándose en la falta de una legislación global, han aprovechado y usufructuado sobre la pobreza de muchos de los países aquí presentes”.
Luego le cedió la palabra a Kicillof, quien sostuvo que la aprobación del marco jurídico “es un paso importante para que ningún otro país sufra lo que sufrió Argentina”. El titular del Palacio de Hacienda agregó: “Sabemos que muchos esperan que las cláusulas contractuales resuelvan la cuestión de las reestructuraciones de deuda soberana. Nosotros creemos, en cambio, que hay que modificar la estructura y la arquitectura financiera internacional.”
La jornada no estuvo exenta de tensiones e incluso de sorpresas. Como cuando en la delegación argentina recibieron el llamado de los representantes de Colombia que anunciaban que cambiaban su voto a una abstención, cuando un año atrás había sido afirmativo. Fue una decisión presidencial, como la que también llevó a México a abstenerse. Estas opciones claramente están vinculadas con las presiones que los países centrales realizaron para evitar el voto positivo del marco jurídico. Como contrapartida, la tarea de contención de los dubitativos también fue intensa y hasta hubo llamados a presidentes en busca de respaldo.
La aprobación del marco regulatorio no implica que el trabajo haya finalizado. La resolución aprobada en la Asamblea General indica que se debe continuar con el trabajo durante el período 2015-2016. Por un lado, se debe decidir en qué ámbito se continuará con la tarea. Hay comisiones de deuda en la ONU a las que se les puede incorporar el capítulo del marco jurídico. También puede ser en el Comité Económico Social (Ecosoc), donde Perceval ocupa una vicepresidencia, o en el comité de Financiamiento para el Desarrollo. La definición será en octubre junto con la decisión de si estos principios se traducirán en mecanismos específicos para reestructurar deuda soberana.
Cuando todo terminó y de regreso ya en las oficinas de la misión argentina ante la ONU, Perceval, que desarrolló una gran tarea de convencimiento, aseguró que “la aprobación de estos nueve principios son un piso ético y el horizonte institucional a partir del cual ningún proceso de reestructuración de deuda soberana podrá hacerse bajo la dictadura de los mercados y la inescrupulosa obscenidad de los fondos buitre”. Y concluyó: “Fue un intenso trabajo para que estos principios no fueran una receta sino la construcción de todos los países en desarrollo y de la mayoría de los países que quieren un mundo más justo.” «

 

Jurisdicción Universal

En el Congreso Internacional de Jurisdicción Universal en el siglo XXI, juristas, funcionarios y defensores de los Derechos Humanos de varios países redactaron ayer los nuevos Principios de Jurisdicción Universal para incluir los delitos económicos y ambientales.
“La Jurisdicción Universal también será aplicable a los crímenes económicos y contra el medio ambiente que por su extensión y escala afectan gravemente los derechos humanos de grupos o colectividades o supongan la destrucción irreversible de ecosistemas”, incluyeron los especialistas en el principio 3 de los 22 acordados en el encuentro desarrollado durante las jornadas de este miércoles y jueves en el Teatro Cervantes.
El Congreso fue impulsado por el juez español Baltasar Garzón y participaron la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchu y el juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Raúl Zaffaroni, entre otros.

Volver a Diario Mar de Ajo - El Diarito, Prensa Alternativa - Prensa Popular