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Daniel Cohen: "Europa, en riesgo de parecerse a la Argentina de 2001"
Daniel Cohen Economista de la CEE opina El economista dice que la crisis griega plantea un conflicto similar al de la convertibilidad. Miércoles 17 de febrero de 2010 por Luisa Corradini
Corresponsal en Francia
PARIS. Los franceses suelen referirse a Daniel Cohen como a "nuestro próximo Nobel de Economía". También lo consideran "el Paul Krugman nacional". Este hombre cordial y accesible desestima con un gesto la deferencia y, con modestia, señala la distancia que lo separa del Nobel estadounidense: "Krugman hizo años de investigación científica, que justificaron su premio", dice.
Daniel Cohen Economista de la CEE opina
Pese a mantener la confianza en el futuro de la Unión Europea, Cohen no oculta su preocupación por la crisis de Grecia. "Los europeos estamos muy cerca de las dificultades argentinas durante el régimen de convertibilidad entre 1999 y 2001", dice.

Nacido en Túnez hace 53 años, Cohen es un hombre "inclasificable, exuberante y generoso", según el director general del FMI, Dominique Strauss-Khan. Su necesidad de apertura al mundo lo llevó a ser uno de los primeros en preocuparse por la deuda de los países en desarrollo. Con Jeffrey Sachs -a quien conoció en Harvard- partió a Bolivia en 1981 para diseñar un programa de lucha contra la hiperinflación. La originalidad de ese modelo de salida de crisis fue validada en 1982, cuando también lo aplicaron tras el derrumbe de la moneda mexicana, en el episodio conocido como el "tequilazo".

Desde entonces, y a pesar de su aversión por los aviones, este intelectual humanista y pluridisciplinario ha multiplicado sus misiones de asesoramiento: Rusia, Bolivia, Ecuador y, últimamente, la Argentina. Su último libro, La prosperidad del vicio , se ha transformado en un best seller , con más de 100.000 ejemplares vendidos desde su publicación, a fines de 2009.

En ese libro, Cohen refuta la teoría del choque de civilizaciones. "El principal riesgo del siglo XXI no reside en la confrontación de culturas o religiones, sino en la repetición, en el nivel planetario, de la historia de Occidente", afirma.

-¿Las cifras positivas de crecimiento divulgadas recientemente significan que el mundo ha salido por fin de la crisis?

-Indiscutiblemente hay una reactivación de la economía. El crecimiento ha regresado. No era nada fácil de lograr: cuando se produjo la quiebra de Lehman Brothers, en 2008, hubo un derrumbe sin precedente de todos los indicadores y del comercio mundial...

-Usted suele decir que esa reactivación se produjo gracias a las buenas decisiones que tomó la comunidad internacional.

-Los responsables políticos evitaron repetir los tres grandes errores cometidos durante la crisis de los años 30. Primera buena decisión: en vez de dejar que los bancos quebraran, como en 1929, las autoridades monetarias intervinieron inmediatamente. Segunda: los gobiernos no sucumbieron a la idea predominante en 1929, según la cual para restablecer la confianza era necesario restablecer el equilibrio de las finanzas públicas. Esta vez, los responsables políticos aceptaron los grandes déficit, que tuvieron rápidamente un efecto contracíclico. Tercer error evitado: el proteccionismo. En 1929, cada país reaccionó levantando barreras aduaneras. Esta vez, a pesar de la tentación, todo el mundo resistió e hizo lo contrario.

-¿Lo que usted está diciendo es que la reactivación es definitiva y que no hay ya peligro de una nueva crisis todavía más profunda que la primera?

-La verdad es que, si bien lo pensaba hace dos meses, ahora mi entusiasmo es mucho menor.

-En consecuencia, ¿la salida de la crisis será más difícil?

-Así es. Porque el cataclismo que acabamos de vivir significó la muerte del consumidor estadounidense. ¿Por quién lo vamos a reemplazar? Por el momento, por los gobiernos. Después, probablemente sea Estados Unidos, gracias a un dólar fuerte, que exportará sus problemas y trasladará la carga sobre todos los demás. Y cuando todos creíamos que la única rémora que quedaba de la crisis era el desempleo, los especuladores atacaron a la Unión Europea (UE), que entró en una zona de arenas movedizas haciendo temer por el futuro del euro y hasta por un posible default de países de la eurozona. La eurozona está padeciendo su primer gran test. La apuesta europea por el euro fue crear una moneda sin Estado, una suerte de dolarización interna. No es sorprendente entonces que los problemas terminen por aparecer. ¿Cómo hacer frente a los inconvenientes planteados por un Estado en crisis? Aquí, los europeos estamos muy cerca de las dificultades argentinas durante el régimen de convertibilidad entre 1999 y 2001. ¿Ayudar a Grecia o no? La UE dudó (y esto incentivó la especulación). Alemania se mostró muy hostil a la idea de asistirla. Por suerte, todo parece indicar que aprendieron la lección de Lehman Brothers. La moneda única impone una solidaridad fiscal, al menos en tiempos de crisis. Para mí, es lo que hay que hacer.

-Usted conoce bien América latina, por haber aconsejado a varios de sus gobiernos en momentos de crisis. ¿Por qué razón, con sus potencialidades, la Argentina se ha dejado aventajar por Brasil y no consigue transformarse en un gran emergente de la región?

-¿Por qué razón India despegó un día y se transformó en lo que es? Las razones suelen ser bastante misteriosas. Un día, los indios comprendieron que debían aumentar el capital, el trabajo y el progreso técnico, los tres factores de producción que determinan la riqueza de una nación. Hicieron un plan coherente y pusieron en él toda la voluntad política y la continuidad necesarias. Y el milagro se produjo. Pero yo no me preocuparía por la Argentina. Su momento llegará. Tampoco creo que su situación económica sea tan dramática como muchos dicen. Su país tiene capacidades de recuperación insospechadas.

-A pesar de ese optimismo, en su último libro, usted advierte sobre los peligros -para esos emergentes- de repetir la historia dramática de Occidente en el siglo XX.

-Porque la fragilidad del mundo en los próximos años reside en que las nuevas potencias emergentes traten de resolver sus viejas querellas, ya sea de fronteras o de jerarquía, armadas con una riqueza y una fuerza militar totalmente i néditas, obtenidas gracias a la industrialización. Eso fue lo que provocó los dos cataclismos mundiales en Occidente en el siglo XX.

DANIEL COHEN
Economista

Nació en: Túnez, en 1953.
Estudios: en 1973 egresó de la Escuela Normal Superior, de París, y en 1981 se graduó en Harvard.
Libros: entre otros, es autor de Moneda, riqueza y deuda de las naciones y La prosperidad del vicio.
Le gustan: Leonard Cohen, Roger Federer, Marcel Proust y la isla de Capri.
No le gustan: el conformismo, el anticonformismo, los aviones.

Fuente: La Nación