La clase media intelectual (y la Universidad)

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La clase media es la clienta de la Universidad. Al lado de ella, una pequeña minoría pudiente. Dígase lo que se quiera, la clase media ama por sobre todas las cosas las vestiduras. que son las de la oligarquía. Esta oligarquía posee una coordenada de valoraciones cohesivas, a cuyo alrededor giran otros sectores sociales. Este sistema de valoraciones servido por la prensa imperialista, con periódicas notas sobre las recepciones aristocráticas, la vida de la nobleza europea, las ceremonias de la realiza, los artistas de cine en sus mansiones, tiene por objeto la formación de fantasías sociales de parangón y distinción. El sistema económico de un país marca a las clases sociales con su sello. La educación superior es deliberada. Para las clases altas, las capas intelectuales a su orden son más bien menospreciadas, pero útiles, y se les deja como una "vestidura" la representación de la llamada cultura. Que es una cultura colonial. Los artistas han percibido siempre este remedo de la vida:

"Tal como están las cosas la vida de un artista carece de sentido y cuando mejor dotado esté, tanto más raro e inconcebible será el papel que desempeñe porque está comprobado que trabaja para servir de diversión a un sucio animal de presa, con lo cual presta su apoyo al orden establecido." (Anton Chéjov)

En efecto, el artista sumiso, y por eso aceptado, es otra de las vestiduras de la sociedad. En un país colonial una vestidura raída, un artista de moda.

"Mi drama no es individual. Es el de los argentinos de más rica sensibilidad. La causa del mal no está en nosotros, sino en el país en esta especie de factoría en que hemos nacido y vivido, y a la que a pesar de todo, queremos tanto. El mal está en que el espíritu no es un valor entre nosotros, y que aquellos que vivimos por el espíritu somos soterrados en nuestra propia patria. Desterrados y con destierro perpetuo." (Manuel Gálvez)

Pero hay otra categoría de artistas que reaccionan contra las "vestiduras":

"¿Qué creéis que es un artista? ¿Un imbécil que sólo tiene ojo si es pintor, orejas si es músico y una lira en todos los pisos del corazón si es poeta? O aun si es boxeador ¿sólo un manojo de músculos? Es al mismo tiempo un ser político, constantemente despierto ante los desgarrantes, ardientes o dulces acontecimientos del mundo, formándose enteramente a su imagen".

"La pintura no está hecha para decorar departamentos. Es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo" (Pablo Picasso)

Del mismo modo que la sociedad domestica a  la mayoría de los artistas y los amolda a los gustos burgueses, la Universidad crea seres librescos. El mismo Carlyle llamaba a la Universidad "un conjunto de libros". ¿Qué clase social lee esos libros en la Universidad? Individuos de la clase media, hijos de funcionarios, pequeños comerciantes, etc. Su meta es triunfar en la vida. Participar de las "vestiduras". Los profesores, en abrumadora proporción vienen de esa misma clase. Han sido preparados en los valores sociales que ahora transmiten. Una similar mentalidad de clase los unifica. Creen en el progreso social en la medida en que pertenecen a una clase que aspira a progresar. Así sirven a la clase dirigente. Con frecuencia los profesores y la mayoría de los estudiantes son "apolíticos". Particularmente cuando el país colonial se agita, cuando anuncia cambios de la sociedad. Entre las oportunidad de progresar - o mejor de mantener el "status"- o luchar por el país, vacilan frente a los movimientos de abajo. No carecen de ideales sociales. Pero como clase media retroceden ante el pueblo y se parapetan  en el orgullo de la superioridad universitaria: Las clases altas conocen esta psicología de la pequeña burguesía intelectual. Dueñas reales del poder económico "prefieren ejercer un control informal sobre la política, ocupando a personas de clase media en la realización de sus tramas usuales para ejercer el poder" (K. B. Mager). Tienden como intelectuales a una sociedad mejor  - pues ellos mismos experimentan la inestabilidad del colonialismo - pero la sociedad que piensan es nada más que un "poco mejor".

De ser posible nada más que "un poquito mejor". Esto es también, una consecuencia de la división del trabajo. El intelectual es llevado a especialiszarse como técnico, jurista, médico, profesor. Y en esta alternativa, los profesores universitarios se ven a sí mismos más que al país. Han estudiado tanto que en política siempre se equivocan. Mas la cultura no es independiente de la política. Un país colonial jamás podrá tener una Universidad Nacional. La Universidad, en tales países, refleja una cultura derivada. Una cultura erotómana, que aleja a profesores y estudiantes emocionalmente de la tierra. De ahí el papel negativo que cumplen vastos sectores de las clases medias letradas frente a la cultura nacional: "Hay algo de bueno en las clases inferiores - ha dicho un aristócrata ingles, Lord Merbourne-, pero las clases medias son todo afectación y engreimiento, ficción y ocultación". La Universidad forma funcionarios. No hombres libres. Ya Lorenz von Stein había dicho que las Universidades "son escuelas de burócratas". Se ha argumentado que la clase media no existe como tal. Que en ella predomina la diversidad. Mas el hecho de que la clase media no se vea tal cual es no quiere decir que no exista como clase.  Es justamente su situación confusa dentro de la sociedad la que la lleva a negar la existencia y oposiciones de las clases sociales. Por tanto, su conciencia de clase negativa la torna prisionera de sí misma y de sus sórdidos prejuicios. Las críticas que los intelectuales de clase media declaman con grandilocuente irritación moral contra los líderes auténticos del pueblo demuestran que piensan como clase alienada, con conciencia alterada. Tal el caso de Perón en la Argentina, en quien aborrecieron el fracaso de ellos mismos segregados del pueblo. Pueblo al que desdeñan tras el subtítulo de la crítica al "demagogo" o la ignorancia de las masas. Mas como dice un personaje de Pérez Galdós: "El pueblo es ignorante, y en vano se le exige una decencia y compostura que no puede tener, razón por la cual yo me inclino a perdonar estas chocarrerías si conserva la dignidad de rencorcillos pequeños y vituperables". Pensa, la clase media universitaria, que al pueblo hay que enseñarle a "ser libre". en rigor, no le perdonan a las masas su potencial político. A esa mentalidad contribuye la Universidad. Grace de Laguna lo ha expresado adecuadamente: "Al adquirir el vocabulario de su época, todo joven es equipado con un juego de lentes de distintos colores, a través de los cuales va a ver el mundo que lo rodea, y con cuyos tintes inevitablemente, debe estar coloreado".

Veamos cuáles son estos tintes. En primer lugar la clase media - particularmente de Buenos Aires - quiere ser europea. Así se lo han propuesto en los libros y las aulas. Pero el país es más sabio que los libros, y crea una situación artificial, que entre tantos, Rómulo Gallegos ha observado: "vivimos en un aislamiento injustificado del resto del continente americano.

Nada o muy poco sabemos de nosotros mismos, en tanto que conocemos los más mínimos detalles de la vida de los extraños. Nuestra intelectualidad se nutre de la savia europea como nuestros comerciantes de sus productos, y generalmente llegamos a interesarnos más por los problemas políticos o sociales que allá se resuelven, que por las propias necesidades que aquí piden urgente solución". Reitera Gallegos que "nuestro porvenir es la América latina..." y que comprenderlo " es colocar la primera piedra de aquél edificio que soñó Bolívar".

Fragmento de "Nacionalismo y Liberación" de Juan José Hernández Arregui

Nota: Muy recomendado este autor y este libro por el diarito

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