HOMENAJE A JOSÉ SABINO “EL NEGRO” NAVARRO
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Mar de Ajó (el diarito) Prensa Popular
Hace
35 años que venimos charlando sin vernos, Negro. Nos ha
pasado de todo durante mucho tiempo y sin embargo te veo
como si fuera ayer.
Es difícil
explicarles a otros este grado de intimidad. En aquellos
tiempos quizás hubiera sido más fácil. Cuando todos
sabíamos que muchos moriríamos para que la Patria viva,
cuando todos creíamos que morir no era desaparecer, cuando
sentíamos que morir por la Patria y el Pueblo no era dejar
de existir, cuando morir de amor por los más humildes y
explotados no era “perder”.
Es que nuestra
intimidad está basada en la trascendencia. Hoy es difícil
de explicarles a otros porque se han acostumbrado a vivir
sin trascendencia, se han acostumbrado a afanarse por
causas intrascendentes.
La verdad, Negro, no
creo que seamos anticuados. Las cosas hoy han cambiado,
pero no son más modernas, sino que simplemente son más
degradadas. No creas que te lo digo para consolarte; la
verdad es que no creo que hayamos jugado nuestras vidas
por error. Vos no moriste por un tonto idealismo, Negro.
Creo profundamente que nuestros valores trascendentes
sobrevivirán en muchísimos siglos a los rastreros
principios del oportunismo político y el descompromiso.
¿Cómo podría
entenderse nuestra intimidad trascendente si no fuera
porque nos hermanamos para siempre en eso que llamábamos
“el compromiso”? ¿Cómo podrían entender hoy esta hermandad
esencial quienes buscan “triunfar” sin comprometerse con
nada que les ponga en juego la vida? ¿Cómo van a entender
lo que es el compromiso si tienen terror de lo que llaman
“quedar pegado”?
No sé me ocurre cómo
podría homenajearte alguien que no tiene un compromiso a
muerte con la justicia y la dignidad de los oprimidos.
¿Qué intimidad podríamos tener con quien “hace política”
bien remunerada cacareando sobre el pasado sin
comprometerse para que nada cambie en el futuro?
Lo más importante de
tu ejemplo, Negro, es que los pibes comprendan lo valioso
de un compromiso existencial con la justicia social y con
la independencia económica de la Patria, de un compromiso
del alma con la integración liberadora de la Patria
Grande.
Mi sencillo
homenaje, Negro, es decirte que seguiré caminando junto a
vos, como siempre.
Julio de 2006
Mario Eduardo
Firmenich