FRANCIA: La Marginación Social y los jóvenes que responden violentamente
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El problema
fundamental no es el racismo ni la inmigración, es, ya lo conocemos bien
nosotros, la lucha de clases. Se trata de un sector marginado que no encuentra
cabida en la sociedad, desocupados e hijos de desocupados que no tienen nada que
perder y que responden a una provocación de otro hijo de inmigrados, como su
nombre lo indica, el ministro del interior Sarkozy, populista manipulador que
para atraerse los votos de la derecha mas reaccionaria usa un vocabulario de
camionero cuando se refiere a los jóvenes de los barrios marginales: "racaille",
que viene a ser algo así como "la mersa" o "la negrada" entre nosotros, y
promete que los vá a limpiar con detergente y lindezas por el estilo.
Ahora, para seguir con el mismo discurso animal, dice que expulsará a los
extranjeros estén o no regularizados que sean detenidos por disturbios y que
impedirá desde ahora en adelante la reunificación familiar de los inmigrados.
O sea que no se trata de hijos de extranjeros (porque muchos de ellos son hoy
figuras centrales del gobierno, incluso una de las principales figuras del
municipio de París, creo que la alcaldesa, es hija de es españoles) sino un
problema de pobres que buscan un nuevo acomodo en una sociedad que les margina,
donde hay muchos franceses blanquitos y rubiecitos., además, lógicamente, de
negros y árabes. El racismo es un atributo de todas las sociedades, incluso
nosotros hablamos de "cabecita negra", los "paraguas" y muchos de nuestros
vecinos también hablan de la "negrada" y ya desde lo mas profundo de la historia
nuestros próceres decían que no había que "ahorrar sangre de indio, que es lo
único que tienen de humano".
Pescadores a río revuelto utilizan esta revuelta de los barrios marginales para
llevar agua a su molino contra los inmigrantes, algo que suena a bella melodía
en la extrema derecha francesa, igual que en la de cualquier país, pero no
debemos confundir. No es un problema de inmigrantes ni un fenómeno racista, que
seguirán existiendo mas allá de estas situaciones puntuales, es pura y
simplemente la explosión de los pobres ante situaciones sin salida, parecida a
la de los primeros piqueteros.
Tampoco es cierto que "todos los partidos, de derecha e izquierda" hicieran nada
al respecto. Si la cosa saltó ahora es porque desde que subió la derecha al
poder, se han quitado por "caras" todas las políticas de asistencia a estos
barrios: policía de proximidad, locales para jóvenes, centros barriales, campos
de deportes, asistencia a los desocupados, a los inmigrados, políticas de
integración, etc. que si existían es porque alguien las había implementado: los
socialistas cuando estaban en el gobierno ya desde Miterrand y mas tarde Jospin.
Es muy profundo el tema para dedicarle tan poco tiempo
Tal vez sirva saber qué piden estos muchachos, y lo dicen
claro: Libertad, Fraternidad, Igualdad, o sea, las tres palabritas mágicas que
marcaron nuestra historia desde finales del 1700 para acá, que influenciaron
tanto en América,. en Europa, y aún son parte de nuestras identidades y utopías.
No se consideran ni inmigrantes ni extranjeros sino franceses, nacidos en
Francia, europeos de pura cepa, con su buen grado de sangres mezcladas que es lo
que define en parte a Europa, por donde han pasado todas las razas que te puedas
imaginar. Si te paras en una estación de tren en París o Londres parece un
muestrario. El problema no es ese, no es el árabe ni el negro, que eso tiene
otras connotaciones, sino el ser pobre o ser rico, el tener o no tener.
Cuando a las ciudades del litoral español viene la familia del jeque saudí, o
la de cualquier árabe nutrido de petrodólares, todo son alfombras rojas, desde
el avión hasta el hotel. Lady Di noviaba (y se terminó matando) con un
musulmán egipcio que no le quitaba el sueño a la nobleza británica. El problema
es ser árabe pobre, como ser sudaca pobre o chino pobre o ruso pobre. Y también
ser francés pobre. Porque esos muchachos son y se sienten en su gran mayoría
franceses. Claro que su barrio es una mierda, la escuela en la que estudiaron es
jodida y llena de carencias, hay chorros que te afanan, hay violencia, mucha
gente sin laburo ni a la vista.
Justamente este descontento no es capitalizado por los musulmanes radicales, que
sería lo lógico si se sintieran árabes no franceses, ni por ninguna organización
política. Nace de abajo y sin control de nadie, por eso me recuerdan a nuestros
piqueteros antes de ser captados por tal o cual movimiento político, es la misma
marginación, el mismo camino sin salida, y cuando les preguntan que quieren lo
dicen claro: Libertad, igualdad, fraternidad, y no hay nada mas francés que eso,
que está escrito en las fachadas de todos los edificios públicos. Y después
piden trabajo, simplemente, trabajo, como nuestra gente, trabajo para sentirse
ciudadanos dignos, útiles, normales. Para poder tener una posibilidad en la
vida, levantar una familia, tener una casita digna, educar a sus hijos en un
barrio mejor, en una escuela sin tal cuadro de marginalidad.
Piden por lo menos las migajas de la sociedad capitalista, incluso que les
exploten, trabajo, sin mas. No hay detrás una conciencia política ni piden la
toma de la bastilla ni la revolución social. Es pura rabia desesperada. Queman
los coches de sus padres, de sus vecinos, de la gente que está tan mal como
ellos.
El querer darles una identidad no francesa, de inmigrantes, no les hace ningún
favor ni justicia y al final solo sirve a la derecha que vive gracias al miedo
que los burgueses franceses (que lo son mucho) tienen a todo. Han escondido bajo
la alfombra a sus marginados, negando su existencia para no tener que tenerlos
en cuenta y ahora que estos se hacen oír quemando sus propios barrios prefieren
ver en ellos a extranjeros inadaptados.
*Enviado por un lector de el diarito desde Europa
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