El nuevo modelo de desarrollo frente al sistema neoliberal

Diciembre -2008 /  Fuerte participación y responsabilidad social. 

por Alberto Longo

Regresar a Prensa Alternativa Diario Mar de Ajó (el diarito) Prensa Popular

La actual coyuntura plantea una revisión de los modelos económicos a nivel mundial vigentes hasta la actualidad y que acaban de colapsar con el derrumbe de las economías de los países centrales, que marcaban el rumbo del resto de los países periféricos.
Las sugerencias de los EE.UU., el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, los organismos multilaterales de crédito, eran las recetas conducentes al fin de todos los problemas de los países emergentes, de América Latina y particularmente el nuestro, que los adoptó hasta fines del 2001 como la única solución posible. Esos dogmas, esas verdades absolutas, ese camino único, que hoy la realidad ha demostrado estaban construidos como castillos de arena sobre una base de agua.
Lamentablemente, ninguno de los responsables de este desastre se hace  responsable y miran de costado, a la espera de que los Estados traten de solucionar todos los descalabros que provocaron a través de la creación de una burbuja financiera con créditos otorgados a tomadores con imposibilidad de cumplimiento, alentando el consumo sin fin de bienes que a la postre se los quitarían.
En esa nómina se incluyen los inmuebles vendidos a desocupados o subocupados que perdieron luego por su incapacidad de pago y a partir de los cuales se crearon bonos, comercializados en fondos de inversión, que dieron origen al espejismo que se acaba de hacer trizas como una pieza de cristal tras recibir un golpe de un martillo.
En el mundo se instaló una ilusión óptica de que era posible vivir de prestado sin producir ni generar riqueza; que era más rentable jugar con la especulación financiera que generar riqueza con producción y trabajo. La teoría del facilismo, que se podía gastar más de lo que se ganaba.
El endeudamiento permitió vivir en un determinado momento con la ilusión que todo estaba muy bien, que creció el consumo, que podíamos vacacionar en el exterior, que se podía comprar todo importado, no producir nada, vendiendo sólo productos primarios sin ningún proceso de transformación o industrialización, sin ningún tipo de agregación de valor, pero nos llevó a la más alta situación de dependencia económica y cultural, nunca igualada en la historia de nuestro país.
El modelo generalizado y profundizado en los años 90 a través del llamado “Consenso de Washington”, que acrecentó en forma sustantiva la dependencia del capital externo y el endeudamiento de los países periféricos, y en nuestro país particularmente desembocó en la destrucción del sistema productivo, provocando los índices de desigualdad, pobreza, marginalidad y desocupación más altos de nuestra historia.
En 1989 presenciamos la caída del muro de Berlín, hoy nos toca asistir a la caída de Wall Street, lo que tal vez probablemente implique también la del neoliberalismo.
El modelo neoliberal se desarrolló teniendo como pilar las grandes estructuras financieras, con recetas de ajuste permanente en materia de empleo, salario, reducción de las estructuras de los Estados.
Un modelo que privilegiaba una ideología individualista, del sálvese quien pueda, desterrando todo lo que pueda ser un pensamiento solidario de los actores que participan en las actividades de la comunidad.
Seguramente, la teoría económica keynesiana resurgirá con variantes pragmáticas, adaptadas a cada situación y a cada realidad. 

ALTERNATIVA.

El nuevo modelo requiere la participación de todos, con un criterio de responsabilidad social en todos los aspectos, donde la solidaridad sea un valor que pueda nuevamente apreciarse por la socieda.
El mundo en su conjunto deberá rever su postura frente a la impactante realidad de los 17.000 niños que siguen muriendo de hambre por día, cuando se adjudican cifras impresionantes para un salvamento de un sistema financiero engañoso, fraudulento y colapsado. Apenas un 3 % de esos fondos alcanzaría para paliar el hambre del mundo por un año.
Es indispensable que los Estados actúen en forma directa, en forma comprometida, no sólo como organismo de control sino como un factor primordial del curso de los rumbos económicos, educativos, culturales, de salud, de justicia.
El rol regulador de la redistribución de la riqueza es una de las actividades centrales de los gobiernos, para disminuir las inequidades sociales existentes en todo el mundo, y ningún país está exento de las mismas; sólo con visitar el barrio del Bronx, en Nueva York, se puede confirmar esta afirmación.-
Particularmente, la situación nos encuentra mejor posicionado que en otras oportunidades, pero sólo con inteligencia, con el diagnóstico y el trabajo conjunto de todos podremos sacar provecho como país para que, en el contexto de esta crisis, salir lo menos perjudicado posible.
El sector empresario deberá hacer de la Responsabilidad Social Empresaria una realidad efectiva, no suspendiendo o despidiendo a su personal, ante cualquier eventualidad, en forma unilateral.

El sector gremial deberá atemperar sus reclamos hasta que pase el temporal.

EL ROL DEL ESTADO

El Estado será el actor convocante de todos los sectores para armonizar políticas económicas y sociales, tendientes a encontrar un escenario de desarrollo, donde todos salgan beneficiados, pues no es cierto que cuando unos ganan otros pierden. Creo profundamente que si todos ceden un poco en sus intereses sectoriales, la sociedad en su conjunto gana, sobre todo en equidad social.
La educación es un factor fundamental para el desarrollo de nuestro país. Es increíble que siendo uno de los países mejor posicionados en materia educativa a nivel latinoamericano, no aprovechemos esa ventaja relativa, aplicándola a la creación de conocimiento, y por ende al desarrollo de tecnología, que seguramente dará lugar a un valor agregado aplicado a la producción y servicios, que nos posicionará competitivamente en el escenario mundial en una mejor ubicación, y no por un factor de tipo de cambio, o políticas fiscales, que también deberán acompañar el resto de todas las acciones públicas y privadas.
Es llamativo que todas las medidas reclamadas permanentemente por la oposición en los últimos 5 años, cuando fueron presentadas por el Poder Ejecutivo a su consideración por el Parlamento, en una muestra de actitud democrática inigualable en la historia argentina, fueron proclives a las más duras críticas por la dicha oposición, convirtiendo las cuestiones de más alto nivel del país en un enfrentamiento similar a un Boca-River, cuando la situación amerita una actitud menos egoísta a nivel sectorial político, dejando a un lado esa posición de que si algo es propuesto por el gobierno está todo mal, dando vuelta incluso posiciones tomadas hasta ayer.

Regresar a Prensa Alternativa Diario Mar de Ajó (el diarito) Prensa Popular


Contador de visitas Estadísticas