DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN GENERAL PERÓN ANTE COOPERATIVISTAS AGRARIOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES EL DÍA 13 DE JULIO DE 1951

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Señores:

Yo quiero que mis primeras palabras sean de agradecimiento por la amabilidad que han tenido en llegarse hasta aquí para darme siquiera sea de cuando en cuando, la inmensa satisfacción de poder verlos y saludarlos personalmente.

 

Es la segunda vez que tengo la dicha de tomar contacto con las cooperativas bonaerenses, se bien cual es el espíritu que anima a estas cooperativas; se bien cuál es el tesón que ustedes ponen en esta organización que está tan cerca de nuestras propias intenciones y de nuestros propios deseos. Ustedes saben, señores, que el nacimiento de este tipo de cooperativas ha sido apoyado incondicionalmente por el gobierno. Nuestro deseo es la supresión total de los intermediarios en todos los campos; ya sea el político, el social o el económico. Creemos que el azote de nuestra economía han sido siempre los intermediarios que medraban con el consumidor y con el productor. El trabajo de suprimir los intermediarios, que han sido la verdadera rémora, los verdaderos parásitos de la sociedad y de la comunidad argentinas. Es una de nuestras orientaciones mas firmes. Para hacerlo hay que entregarle al productor todo el producto de su trabajo, sin mengua de ninguna naturaleza y ofrecerla al consumidor a los mejores precios, lo que el debe adquirir para su propia subsistencia. Dentro de esta política, las cooperativas prestan un servicio inestimable por su extraordinario valor.

 

No voy a hacer aquí una disertación sobre el valor del cooperativismo, cooperativismo que ha fracasado en muchas partes y en muchos tiempos. Y ha fracasado porque el cooperativismo no puede vivir fuera de su clima y fuera de su acción un sistema capitalista es el enemigo mortal del cooperativismo. Por qué? Porque el capitalismo se hace a base de intermediarios, y la cooperativa es la lucha contra el intermediario llevado al campo de la producción, lógicamente. El capitalismo no es el caldo de cultivo para la proliferación del sentido cooperativista: es indudable que es el enemigo mortal del cooperativismo. Entonces, dentro de un régimen capitalista crudo, como el que nosotros teníamos, tienen que fracasar todas las cooperativas. Nosotros hemos creado el clima, así como es inútil que ustedes siembren en una tierra que no produce, era inútil el cooperativismo en la tierra del capitalismo, que no da, no produce, ni marginalmente, siquiera. De manera que nosotros hemos tratado de crear el medio de cultivo necesario para que las cooperativas puedan progresar y afirmarse.

 

Ya Expliqué en Azul ese proceso. No estará de más que hoy lo explique de nuevo frente a hechos más firmes que los que podía ofrecer antes el estado a los productores argentinos. Nosotros hemos reemplazado los monopolios de los cerealistas, de acopio y de exportación. Reemplazándolos por un organismo del estado. Ese organismo del estado debió organizarse primero, desarrollarse luego, y empezar después a funcionar correctamente. Nuestro interés no ha sido el de reemplazar a las cooperativas, sino el de crearles el campo propicio para que ellas puedan progresar y realizar su trabajo. De acuerdo con el comercio internacional de nuestros días, desgraciadamente las cooperativas no podrían hacer la venta y las exportaciones al exterior en las condiciones en que aconsejan los mejores precios. Por qué? Porque hoy todas las transacciones se hacen de gobierno a gobierno. Y las cooperativas no representan sino a un sector de la producción. Podrían los ganaderos haber obtenido los precios que se consiguieron, si ellos hubieran vendido directamente la carne a los consumidores?  De la misma manera, los productores de cereales no habrían podido conseguir los precios que ha conseguido el gobierno. Porque hoy no hay monedas, no hay nada: Esta tan trastocada toda la economía del mundo, que hay que hacer verdadero equilibrio para poder vender a los precios que uno quiere. Si hoy se obtienen precios como los que se pagan a nuestros productores, por los cereales, ello obedece en un 50% a lo que hemos realizado hasta hoy. Nosotros podemos pagar mejores precios, porque los transportes terrestres son nuestros; porque la importación está en nuestras manos y la exportación también; porque los barcos que realizan el transporte de ultramar son también nuestros y porque los tratados y compensaciones económicas internacionales las realizamos nosotros especulando con las necesidades de los otros, como antes los otros especulaban con las necesidades nuestras.

 

El día que las cooperativas puedan hacer todo el trabajo, que más queremos nosotros?

 

Si la existencia de un instituto comercializador como el IAPI, no es ninguna ventaja para el gobierno, qué ventaja saca el gobierno con eso?

Que perdemos plata… Hemos perdido plata normalmente y les voy a explicar como se ha hecho todo eso.

 

Señores tomen ustedes el país mejor organizado y más poderoso del mundo y denme de él 5 cosas y no lo gobierna nadie más que yo. Denme la Organización financiera – sistema bancario-, la importación, la exportación, los transportes terrestres y los transportes marítimos, yo les entrego todo lo demás y a ese país lo manejo yo.

 

Eso pasaba en nuestro país nos tenían tomado desde el exterior. Los transportes terrestres sabemos de quienes eran. La importación y la exportación, lo mismo. Es curioso, que por cada importador o exportador argentino. Hubiese cien extranjeros. El sistema bancario lo manejaban los bancos extranjeros. Flota mercante no teníamos. Y nuestros productos se transportaban en barcos extranjeros, con seguros y reaseguros extranjeros. Nos manejaban desde afuera.

 

Hoy hemos superado todo eso y hoy es posible la política de precios porque esas 5 palancas, las manejamos nosotros desde aquí y las manejamos en beneficio de los argentinos y no de los grandes consorcios capitalistas hemos llegado ahora a la segunda etapa, pero antes hubo que comprar todo eso. Antes teníamos que pagar dos millones y medio por día en servicio de la deuda externa. Hoy la hemos pagado y ya nadie tiene que aportar para pagar la amortización e intereses de esa enorme deuda externa. Porque ya no existe. Los ferrocarriles nos representaban 200 millones de $ en servicios y dividendos. Ahora son nuestros. Ahora son nuestros los teléfonos, el gas, los puertos, los elevadores de granos, los servicios hidroeléctricos. Y todo eso, señores, toda la organización de nuestra riqueza en nuestras manos, nos permite ahora seguir una política económica propia para beneficiar a nuestros productores y para beneficiar a nuestros consumidores.

 

Pero esto ha habido que comprarlo y pagarlo. Cuando les decían a los chacareros: “Le dan a Ustedes 20$ por trigo y lo venden a 60$”…: Si, pero antes les daban 6$ y creían que era mucho todavía. Nosotros aprovechamos esas transacciones para poder hacer un poco de plata y poder comprar todo eso que nos independizara del exterior. Después, sí, los precios íntegros iban a ir al productor, y observen si se ha ido cumpliendo o no se ha ido cumpliendo ese programa nuestro. El IAPI con su maquina compró todo eso, el IAPI hizo la flota mercante, se ha comprado todo y lo ha pagado todo para beneficio de todos. NO LO HAN PAGADO SOLAMENTE LOS AGRICULTORES, LO HAN PAGADO TAMBIÉN LOS OTROS. Y ADEMÁS HEMOS HECHO BUENOS NEGOCIOS. Porque los países, señores, son como los hombres: si hacen buenos negocios, se enriquecen, si hacen malos negocios, quiebran, se hunden. Nosotros hemos hecho buenos negocios. Hemos comprado todo eso y lo hemos pagado con habilidad más que con dinero.

 

Les aseguro señores, que se ha hecho magníficos negocios. Hemos acertado en nuestras previsiones. Ya en 1946, calculamos que las monedas se iban a ir abajo en el mundo y nosotros compramos entonces bienes de capital. Compramos maquinarias, 30.000 equipos industriales para industrializar nuestra producción y para satisfacer las necesidades de nuestra producción: compramos en una sola operación 60.000 camiones. Que son los que están actualmente caminando, compramos torna pull; compramos la marina mercante, y una infinidad de cosas, de maquinarias que necesitábamos y que habíamos desgastado durante los 5 años que duró la guerra. Los camiones que  compramos en $ 8.000 ahora valen $ 100.000. Cada Torna Pull que compramos en 25.000 esta valiendo ahora 150.000, cada barco que compramos en un millón y medio de dólares, vale ahora 7 millones de dólares.

 

Qué hicimos nosotros, entonces? Cambiamos moneda que se iba a venir abajo por bienes de capital que se iban a valorizar. Es cosa de tomar un lápiz y sacar cuentas. Y veríamos entonces los miles y miles de millones que ganamos de esa forma. Con eso se ha adquirido lo que representa nuestra independencia económica, lo que a su vez, se traduce en mayores beneficios para el campo y para todos los argentinos, se traduce en los mejores precios a que se negocian las cosechas. Cosa que jamás podría ocurrir antes de la independencia económica, porque nunca nos iban a pagar esos precios ni nos iban a permitir que llegaran al productor.

 

Señores, cuando nosotros no teníamos esa independencia económica vedíamos la carne en 600 millones de pesos al año y van diríamos al 80% de nuestra producción.

 

Esto es lo que hay que considerar. En esta tierra nadie se puede hacer rico en perjuicio de todos los demás. Cuando el país se enriquezca se van a enriquecer todos, cuando el país sea en su totalidad más feliz, vamos a ser todos un poco más felices. Pero tratar de hacer la felicidad propia sobre la desgracia y la miseria de los demás, no es humano, ni lógico no razonable, ni compensa el beneficio que produce el enriquecimiento general del país. Nosotros hemos tratado de llevar a todo el país a ese grado de felicidad, si lo hubiéramos hecho solamente para un sector hubiéramos procedido injustamente.

 

Merced a estos negocios, podemos decirle al productor del campo que hemos utilizado su dinero para comprar su libertad y su independencia económica; ahora va a recibir siempre el importe de su cosecha , y lo va a recibir siempre, con buena o con mala cosecha. Y tendrá crédito bancario, en cualquiera circunstancia. Y no estarán más abandonados, no habrá más abundancia un año para compensar los años de miseria y abandono, pues la abundancia será permanente mediante esa organización. Por esa razón, cumplido ese ciclo, sacrificados 3 ó 4 años en los que hubo que conformarse con ganar un poquito menos, tenemos ahora asegurado el porvenir y el IAPI podrá decirles a ustedes, muy bien señores, cual es el costo de su siembra un año antes? Es tanto cual es el beneficio? Es tanto, tienen precios básicos y se les va a pagar esos precios cuando comercialicemos, si sacamos el 50% más de precio, les vamos a devolver ese 50% de venta de la cosecha, porque eso es lo que podemos garantizar nosotros.

 

Con eso les aseguramos que Ustedes van a tener la totalidad del valor de la producción que realizan porque queremos que se aumente la producción que realizan, porque queremos que se aumente la producción y que sea cada día mejor en esto tienen que ayudarnos, ayudándose si producen mas van a ganar mas.

 

Garantizado esto se puede trabajar en el campo con tranquilidad si se sabe que en un momento en que pudiera producirse una mala cosecha o una desgracia, tendrán la ayuda del estado, larga, abundante y sin muchas gestiones ni complicaciones. El estado ayudará donde sea necesario ayudar porque también al estado le conviene ayudarlos a ustedes, no vayan a creer que solamente les conviene a ustedes.

 

Todo esto, puesto ahora en un plan, cada día será mejor no tenemos problemas económicos. No les vamos a tener que aumentar los impuestos, porque no tenemos deudas ni vamos a hacer deudas. Nos arreglaremos con lo que tenemos. No iremos a pedir plata prestada porque sabemos lo que representa eso: Hipotecarse para el resto de los días y porque el resto de los argentinos va a pagar los errores que pueda hacer yo con un empréstito que me puedan hacer?

 

La grandeza del país estriba en una sola cosa: trabajar. Y nosotros queremos obligar a todos los argentinos que le tomen gusto al trabajo y que trabajen. Cuando me hice cargo del gobierno, en este país trabajaba nada más que el 30%. Hoy trabaja más del 50% y espero que cuando termine mi gobierno trabaje el 100%. Y que todo argentino produzca por lo menos lo que consuma si produce más, mejor porque eso más que produce y esta por encima de lo que consume. Es la riqueza que se acumula dentro del país.

 

Mientras tanto el gobierno sigue cumpliendo su programa de obras públicas. Caminos, puentes, diques, energía, luz, etc. Todas esas cosas que estaban abandonadas de tantos años.

 

Viviendas, nosotros hemos construido en nuestro gobierno más viviendas que en cien años antes. Construcciones privadas y del estado. Y esta obra va a traer beneficios. Porque cuando uno mete una casita arriba es un beneficio que queda.

 

Nosotros entendemos servir así al país y servir a los argentinos. En este tren de cosas saben ustedes cual es nuestra buena voluntad. Hemos hecho un programa, Hemos realizado un programa que está dando sus beneficios que no los pueden negar nadie, los “contra” cierran los ojos pero adentro saben que es cierto.

 

Ahora, señores, lo que hay que mirar es el futuro siempre he hablado de la comunidad organizada. Y, el campo ha pecado siempre de falta de organización en nuestra tierra. Los grandes pueblos urbanos y los elementos humanos urbanos, se han organizado en nuestro país respondiendo a la necesidad de la defensa de sus intereses profesionales. El campo, por varias circunstancias, por la idiosincrasia de sus hombre y por su mismo trabajo, no ha vivido en una organización. No ha sentido la necesidad de organizarse porque se ha sometido a una explotación inicua durante 10 ó más años; no ha sido capaz de afrontar esa decisión de organizarse, si el campo se hubiera organizado en su tiempo, ni los intermediarios ni el diablo lo hubiera explotado la falta de organización, justamente, es la que lo ha puesto a merced de sus explotadores.

 

Hay que tener esto como ejemplo, porque el mundo está formado de acciones y reacciones. Hoy nosotros miramos tranquilos el porvenir porque estamos todos decididos a ayudarnos. Pero pueden cambiar los tiempos y lo que debemos desear es que si eso ocurriera, si cambiaran los tiempos. Se encuentren todos organizados para defender sus intereses y no que estén siempre confiados a la buena o mala voluntad o al buen o mal proceder de un tercero. Que está allá lejos y que no entiende nada ni le interesa nada del campo.

 

La organización de la cooperativa de producción es una cuestión fundamental en la organización de la colectividad campesina. Ustedes tienen los medios para hacerlo, hay que desarrollar ese espíritu social entre los agricultores para que todos sepan que la defensa de todos no la puede realizar cada uno por sí, sino que la deben realizar todos juntos.

El que crea que él la pueda defender es un iluso. Hay que estar organizados, así cuando se le cometa una injusticia, venga aquí, y diga: “señor, vengo aquí en nombre de 700 mil agricultores” Y lo escuchará el estado mejor que si se viene sólo a reclamar.

 

Bien señores, todo cuanto les digo propugna la organización y la organización campesina debe estar hecha a base de la cooperativa. Cooperativa que ustedes mismos manejen. Tendrá en el futuro la posibilidad de que ustedes mismos industrialicen en su propia zona de producción, su propia producción, vendiéndola a 4 ó 5 veces el precio a que la venden actualmente. En esto deben ir pensando. A mi me gusta más que la industrialicen allá y no que la manden aquí, porqué aquí la agarran los grandes pulpos y yo se lo que pasa que llegue un día en que ustedes mismos puedan comercializar sus cosechas, o sus materias primas o sus mercaderías. Aquí o en el exterior. Para eso hay que organizarse. Que llegue el día en que ustedes puedan hacer la industrialización y exportación de sus productos. Que mas quiere el gobierno. Si Ustedes lo hacen solos. Yo no tengo que tener una organización enorme como tenemos para poder servir al pueblo.

El IAPI señores, es una organización que fácilmente podrá ser reemplazada. Porque los sueldos de los empleados los paga el presupuesto, no los pagan ustedes. Es una organización que cuesta muchos millones de pesos y esos millones no los paga nadie. No se recargan sobre las mercadería en venta. Lo que se descuenta de las mercaderías es para ir formando un seguro para que en el futuro, venga mal o bien la cosecha, se tenga ese seguro que permitirá afrontar las crisis o malas cosechas. Los demás gastos de administración los paga el presupuesto nacional.

Pero, si algún día las cooperativas pueden hacer una cosa mejor y más barata que eso yo les entrego a las cooperativas para que ellas hagan la industrialización y comercialización por su cuenta. Para nosotros es mucho mejor, porque representan 10 ó 12 millones de pesos menos en el presupuesto de cada año.

 

Ustedes se dan cuenta de la inmensa buena voluntad que nosotros tenemos. Pero necesitamos de la inmensa, buena voluntad de Ustedes, organizados para que así, nosotros podamos estudiar el mercado internacional y decirles a ustedes, con un año de anticipación: “el año que viene me siembran 3 millones de toneladas más” ; y otro año: “para este año que viene siémbrenme 2 millones de toneladas menos”. Sin que ustedes sufran en el proceso. Si no controlamos la producción, nosotros podemos ser los agentes que tiremos abajo nuestros precios es decir, hay que manejar organizadamente esto. Con buena Fe, no como hacían los consorcios, porque el negocio era de ellos; el estado no tiene ningún interés en hacer negocios. El negocio es para ustedes. Los productores deben organizarse, señores bendito sea Dios!

Pero eso será para un tiempo un poco más futuro. Ahora necesitamos producir, producir. Y Producir. Lo que podemos asegurarles es que cobrarán todo el precio que vale el esfuerzo del trabajo de ustedes y les podemos asegurar que les compraremos todo lo que produzcan, aunque haya exceso de producción. Porque en este caso es preferible que se perjudique el estado y no el productor. Como ha sucedido en Balcarce con las papas. En Balcarce Hubo exceso de producción y hemos comprado todas las papas. Son 150.000 toneladas y no sabemos que hacer con ellas. Pero ya veremos, mientras tanto… se las compramos.

 

De manera que esta es la política. La nueva política real, no el macaneo libre sobre la política agraria. Es muy lindo hacer disertaciones sobre la política agraria. Yo también, tomo 3 ó 4 libros y podría prepararles una linda conferencia. Pero que les importa la conferencia a Ustedes?

A ustedes les importa que les asegure el trabajo y el rendimiento de su trabajo; que no venga un vivo, les haga un lindo cuento y se quede con la mitad de la plata que ustedes han producido.

 

El estado está en esa orientación de asegurarles el rendimiento de su trabajo. Lo interesante ahora es que ustedes se organicen, si yo los quisiera explotar desde el gobierno, no les pediría que se organicen, todo lo contrario. Les pediría que disolviesen las cooperativas. Pero mi interés coincide con el de ustedes. La defensa que ustedes hacen con sus cooperativas, la hago yo también desde aquí, con los mercados.

 

Todo esto no es una acción complicada cuando es una acción de buena fe es fácil. Es profundamente fácil cuando se hace de buena fe. Cuando se pone  feo y complicado es cuando uno lo quiere hacer de mala fe, porque hay que buscar enormes combinaciones para hacer aparecer como verdad lo que no lo es. Esto no lo va a hacer el gobierno. Porque el interés del gobierno es el de ustedes. Al gobierno le interesa que ustedes produzcan y reciban el precio justo que pague lo suficiente el esfuerzo que cada uno de ustedes ha realizado en producir. Por qué? Porque cada día vamos a necesitar más producción. Aumentan cada día los hombres en el mundo y el hambre que se acumula, también aumenta. Todo lo que produzcamos lo vamos a vender.

 

Estamos estudiando ahora la organización del campo que está tan mal hecha. Tenemos ya realizados los estudios ecológicos necesarios para llevar a cada chacarero, en las zonas marginales, el rendimiento de su tierra. Para que no trabaje en una tierra que no le va a rendir. Queremos racionalizar la producción. Hemos de racionalizar la producción para obtener el maximun de rendimiento con el mínimo esfuerzo. Con esa racionalización de la producción queremos llegar a una producción científica donde  cada productor tenga la mejor semilla, la mejor tierra, las mejores condiciones y vayan obteniendo los más altos rendimientos, que en cuanto a vender. De eso nos encargamos nosotros para obtener los mejores precios.

 

Pero todo eso, señores, se hace si se está bien organizado. La organización del campo es fundamental estamos viendo que hay que unificar todo. Y sobre todo, ir haciendo que los propios agricultores manejen sus propias cooperativas.

Nadie lo va a hacer en reemplazo de ellos en forma que tengan que agradecerle. Los mismos agricultores son quienes deben manejar sus cooperativas hay que ir unificando todo este movimiento cooperativo, de modo que el futuro los encuentre bien organizados esa gran organización central vendrá acá, a la casa de gobierno, y dirá: “Nosotros representamos los intereses de los agricultores”. Y cuando nosotros queramos cometer un error o lo cometamos sin querer, haya alguien que nos mire y nos diga: “No, no, esto está mal”. Esa organización central debe representar a todo el agro. Manejado por los propios agricultores, no puede manejarlo otro.

 

Les agradezco todo ese trabajo que están haciendo por el bien de la agricultura y del país en cada una de las cooperativas. Y les pido que trasmitan estas palabras a los demás agricultores. Que nos crean que estamos trabajando de buena Fe. Yo, para no trabajar de buena Fe, no me quedo ni un minuto aquí, porque esto no es un lecho de rosas, como ustedes se imaginarán. Aquí hay que estar peleando todos los días porque los problemas, señores tienen solución, pero los no que tienen solución son los hombres.

 

Cuando ustedes estén organizados tendrán su destino en sus propias manos, sin organización, el destino de ustedes estará en las manos de cualquiera, y no es prudente colocar el propio destino en las manos de otro. Yo prefiero tener “mi destino en mi mano” y no abrirla nunca para que no venga otro a manejarme.

 

Señores: Yo quisiera charlar un rato más, pero tengo tantas cosas acumuladas que no puedo hacerlo. Les agradezco mucho que hayan llegado hasta acá. Y les agradeceré mucho más si son tan amables de trasmitirles estas palabras a todos los compañeros. Junto con un gran abrazo que les mando a todos y decirles que no se olviden este año de poner en la puerta de entrada de cada chacra un cartelito que diga: “Producir, Producir, Producir”

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