DEFINICIÓN: Un meme es, según las modernas teorías sobre la difusión cultural, la unidad teórica de información cultural para su transmisión de un individuo a
otro o de una mente a otra (o de una generación a la siguiente). ( http://es.wikipedia.org/wiki/Meme )
Apuntes sobre los memes Nuevas formas de comunicación de la derecha
por Facundo D. Illanes Regresar a Prensa Alternativa Diario Mar de Ajó (el diarito) Prensa Popular
La perspectiva de los memes sirve para analizar cómo funciona la información en una sociedad sin interesarse por los contenidos sino centrándose en la difusión y persistencia. Por "unidad teórica de información cultural" debe entenderse, desde una habilidad, una técnica, una idea, un concepto o una costumbre hasta la manera de fabricar un útil. Es decir, el conjunto de información transferible de una generación a otra o de una persona a otra.
Lo más interesante es que plantea a la información como en un campo de batalla, donde solo sobreviven los más aptos, homólogo a la evolución de las especies. La cepa que más se replica, es la más fuerte y por lo tanto, la que se impone.
Adaptar la información a la perspectiva de los memes podría servir a la lucha por la hegemonía1. Imponer una respuesta automática, inconsciente casi, con respecto a ciertos temas esenciales, daría una base de consenso necesario para asegurar una posición en la disputa por el poder real. Una ideología, en definitiva, no es más que un macromeme, una estructura intrincada de unidades mínimas. Nuestra derrota en algunos aspectos, a sido lograda en base al largo y paciente trabajo del enemigo, repitiendo insistentemente pequeñas e intencionadas mentiras, que han terminado por imponer el egoísmo como virtud y la miseria como norma.
Crear un meme no es una cosa simple. Implica una condensación máxima con una admisibilidad también máxima. Implica, además, abandonar una de las grandes tradiciones del pensamiento libertario: la crítica. Esta es el desarrollo de un silogismo completo, donde se expone primero una opinión y luego se desglosa en el análisis de sus errores, falacias y confusiones. El meme es contrario a semejante despliegue. Es inmediato, está más cerca del discurso publicitario que de las consignas políticas.
Un caso práctico
Si analizamos una consigna en comparación con un meme esto se ve claramente. La consigna originaria del peronismo: “Braden o Perón” condensa todo un discurso sobre la elección por la patria y el rechazo al imperialismo. Se puede bucear en su sentido yendo mucho más allá de sus connotaciones. Allí se encuentran el american way of life, la tercera posición, el imperialismo, el GOU, la década infame, etc.
Un meme, por ejemplo, aquél que vincula el campo con la riqueza y el alimento del país, que puede rastrearse en los discursos del conflicto actual: “el campo es el sostén de la argentina”; carece de toda connotación. Es un átomo2 de plausibilidad. De hecho esconde en los pliegues de su simpleza, la existencia de las cadenas de valor, las dificultades de la economía real, el trabajo y las condiciones de producción, incluso, la multiplicidad de actores que componen ese sujeto así como la carga ideológica implícita en el sustantivo final.
La guerra comunicacional
El principal error de la estrategia actual en la guerra comunicacional, es no entender la cualidad fundamental de esta nueva etapa. En primer lugar se la desestimó durante mucho tiempo. Aquella vieja frase del general, de que la única verdad es la realidad, carece de sentido en la posmodernidad. Son las opiniones las que crean la realidad. Nos disputamos un terreno fijo, el de los espectadores. El concepto pueblo dificulta la correcta interpretación de estos fenómenos. El pueblo es un actor, es activo. El espectador es pasividad absoluta, solo con un gran esfuerzo es capaz apenas de una reacción crítica.
Por otro lado, la guerra semiológica es fundamentalmente una guerra de guerrillas. Las opiniones pasan de uno a otro como memes. Se replican desde distintos focos y desaparecen con la velocidad misma de la enunciación. La conciencia es fatigada por la cantidad de repeticiones hasta convencerse, por eso se muestran tantas veces las opiniones del público, o una multiplicidad de opinadores de medio pelo. La guerra de posición que ha iniciado el gobierno, es un error que puede costar caro. No importa quién tiene razón o quién tiene la verdad. Solo importa quién es más convincente.
Un canal de televisión, no miente: tiene irrupciones de mentira, esa es su defensa. La mentira no es constante, es una interrupción en la anodina continuidad de la información tendenciosa. Pero solo se descubre por ráfagas en puntos específicos sobre puntos específicos, su carácter intencional.
Para contraatacar: recordar las falsas autocríticas que la prensa hace de sí misma: una de las más interesantes, el papel que jugaron en la caída de Íllia. Enrostrárselos. De lo que no pueden escapar es de asumir que son un poder. Si logramos que lo acepten, entonces deben aceptar que se encuentran en el campo de batalla.
El humor es una de las tácticas favoritas de la guerra semiológica. Este sirve para atenuar o desviar la posibilidad del análisis. Es la preponderancia del ingenio sobre la inteligencia. El humor no debe dar razones. La burla es una injuria embozada. Responder directamente es problemático, hacerlo indirectamente, con humor, también. En el primer caso el pacto comunicacional se rompe, es facil para el primer agresor victimizarse. En el segundo, es imposible un ataque directo, es imposible desnudar el poderío verdadero del medio. Ellos no deben demostrar la verdad, pero nosotros sí. La inercia de las opiniones los beneficia. Llevan años, siglos, preparando el terreno.
La oblicuidad de los ataques demuestra la característica de guerrillas de esta guerra.
La fragmentación responde a una perspectiva. Deshace la posibilidad de la política. La política es el discurso sobre el colectivo. Sus sujetos son los colectivos. Son sus actores. El atomismo desvincula e individualiza desconectando la solidaridad entre los participantes del hecho social. La demanda se resuelve en el egoísmo. Eso es la base del status quo.
3 Lugares comunes
El meme más fuerte es el que más se replica. No importa su valor interno o su adecuada referencialidad. La fortaleza del meme es solo su replicabilidad. El meme es la mínima cantidad de información que puede replicarse. Es la palabra muerta que circula de boca en boca. La opinión más posible entre todas las respuestas probables. Es plenamente entrópica. El meme es antilibertad. Por eso lo emplean.
La captura de los topoi3 es la que determina la ventaja y la victoria en estas batallas. Cualquier taxista lo prueba...
Las victoriosas tropas de Gengis Khan usaban pantalones y estribos. El primer gran guerrero de la velocidad obtuvo su ventaja de lo meramente accesorio. Eso debería bastar para reflexionar sobre la importancia de los detalles.
De igual manera, cada enunciado es la suma de detalles en el que se da.
La repetición es la fuerza del meme.
1 Por este término entiendo el consenso ideológico impuesto a una sociedad civil a través de aparatos ideológicos específicos (la escuela y la iglesia, por ejemplo) en contraposición al dominio represivo, entendido como ejercicio de la violencia. También es bueno recordar que "... ninguna clase puede tener en sus manos el poder de Estado en forma duradera sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y e los aparatos ideológicos del Estado".
Althusser, Louis (1969) Ideología y Aparatos Ideológicos del Estado. Sección: ¿qué son los aparatos ideológicos del estado?
2 Átomo: literalmente que no puede ser dividido.
3 Lugares Comunes.
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