Declaración de
Francisco Ledesma ante Juzgado de Neuquén
Juramento ante
el Tribunal Oral
Juro por Dios, por la Patria, por la memoria
de los compañeros muertos, desaparecidos,
apresados y exiliados por el terrorismo de
Estado y por los compañeros no docentes,
trabajadores de la Universidad Nacional
del Comahue desaparecidos…
que viven en mi corazón…
Palabras finales en el testimonio ante el
Tribunal Oral
VICTIMA………..NO
MILITANTE PERONISTA ……SI
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Alternativa Diario Mar de Ajó (el diarito)
Prensa Popular

En aquellos
días de mi juventud, como los de millones de
pibes de aquella época…fueron felices,
duros, intensos, sufridos y algunas veces
puedo decir… no del todo dichosos.
Vivíamos con
nuestras familias y trabajábamos como todo
el mundo. Como militantes peronistas…vimos
problemas serios…y buscamos
soluciones…..Veníamos de años de
proscripción del Peronismo….del General
Perón…de los símbolos peronistas. Éramos los
hijos de padres que habían sido bombardeados
en Plaza de Mayo… los mismos que sufrieron:
persecución y cárcel, la tortura y
fusilamiento…Descendientes de un gobierno
popular electo por el pueblo y derrocado en
Septiembre de 1955.
Éramos los que
“tomábamos la posta” de nuestros mayores,
que pese a ser parte de un movimiento
mayoritario….era marginado. Defendíamos un
pensamiento Nacional y Popular, que en
Argentina expresaron a través de su
historia: San Martín, Rosas, Irigoyen y
Perón.Esa continuidad histórica de
Independencia, Justicia Social y Soberanía
política…es la que brazábamos…Fuimos los
jóvenes “que rescatamos las botellas con
mensajes del naufragio”…. de nuestra
historia.
Aquellos días
de mi juventud pueden ser acompañados de
cualquier adjetivo… pero sí hay una gran
verdad…para todos aquellos que tuvimos el
honor de ser militantes peronistas por
querer una sociedad más justa y menos
hipócrita…. fueron días dignos, y esa
dignidad es y será siempre… nuestra,
permanente e inalterable.
Cada uno de
nosotros tiene en su memoria un particular
álbum de recuerdos de aquellos días…. en que
lo dimos todo, y nos parecía que dábamos muy
poco….porque teníamos grabada sobre nuestra
piel la frase…”Luche y vuelve”…. “La vida
por Perón….” Hubo otros…..quienes desde el
cómodo y cobarde escepticismo disfrutaron de
un tiempo muerto al que llamaron
equivocadamente también juventud.
Nosotros sí
tuvimos juventud…Fue vital, rebelde,
inconformista, renovadora, pragmática,
porque ella se forjó en los trabajos
voluntarios, en las frías noches de acción y
propaganda….en la militancia, en el
compromiso con el campo nacional y
popular...Besamos el cielo y no hubo
obstáculo capaz de quitar ese sabor dulce de
nuestros labios….
Otros… desde
la atroz cobardía, criticaron sin aportar
nada, sin quemarse, sin jugarse, sin conocer
el magnífico sentimiento de hacer lo justo y
en el momento justo, encerrados en sus casas
sin gloria, comiendo con la platería
heredada y bebiendo del sudor de los obreros
trabajadores.
Claro que
cometimos errores…. Éramos autodidactas en
la gran tarea que individualmente nos
habíamos propuesto en un gobierno
justicialista….hacer una Argentina
políticamente soberana, con independencia
económica y justicia social…. Metimos la
pata muchas veces…pero jamás metimos la mano
en los bienes del pueblo…. Otros
conspiraban, nosotros alfabetizábamos….
Otros se aferraban con furia homicida a sus
bienes…. nosotros permitimos que los
explotados de nuestra tierra mirasen por
primera vez a los ojos del patrón y le
dijeran:… "has explotado, a mis padres y a
mis abuelos, pero a mis hijos y a los hijos
de mis hijos no los vas a explotar…..". Y
esas palabras son parte de nuestro legado
feliz…. de nuestra memoria feliz.
Fumábamos
Particulares 30…tomábamos vino
tinto…comprábamos La Opinión y El
Descamisado…leíamos en nuestros ratos libres
“¿Que es ser Nacional?” de Juan José
Hernández Arregui, “Por que soy Peronista”
de Eva Perón o “la Fuerza el derecho de las
bestias” de Juan Perón…tomábamos mate
amargo, mientras canturreábamos alguna
canción de Daniel Viglietti, Alfredo
Zitarosa, Los Olimareños o Jorge
Cafrune….que hicieron suspirar nuestros
jóvenes corazones… Usábamos pantalones pata
de elefante y nuestras chicas minifaldas… Y
tuvimos modales propios porque una sola
palabra bastaba para saber quienes éramos y
qué soñábamos: hola compañera, hola
compañero. Y con eso ya estaba TODO dicho…
Nos trazamos metas imposibles,
surrealistas…..soñábamos!!!!!!
Los que no
tenían imaginación ni lugar en ese reino de
lo posible, de la dicha posible…
conspiraban. Hoy, treinta y dos años más
tarde, algunos de los que no tuvieron el
valor de jugarse, se justifican diciendo….
“He dado todo”…ocultan esa cobarde y extraña
capacidad premonitoria que les permitió
vaticinar el desastre y se aconsejan
mutuamente mantenerse al margen… Miserables,
pobres miserables…que se perdieron la
oportunidad más bella de hacer la
historia…pero para hacerla más justa…Se
apropiaron del bienestar y el conformismo de
una Argentina desigual…Y resulta muy fácil
apropiarse del bienestar, es muy
apetecible…Esos mismos que ahora son los
paladines de la reconciliación y de olvidar
el pasado.
Supimos
responder a las provocaciones con entereza y
valentía… pero nunca provocamos…Nos
organizábamos…Nuestro tiempo era el tiempo
de los constructores…prestamos toda la
atención a la mezcla que uniría los
ladrillos de la gran casa Argentina, y
ninguna… ¡Que ingenuos!... a la conjura, a
los golpistas agazapados que iban a
secuestrarnos, asesinarnos, desaparecernos o
apresarnos… porque éramos, y en mi caso…
aún lo soy, hombre de honor y gran sentido
del bienestar para todos, sin exclusiones…La
mayor expresión cultural de ese pueblo era
su organización popular… y fuimos una
expresión de ese pueblo.
Hoy existen
quienes interpretan esta historia como una
derrota…No entienden las razones de un
hombre leal y militante que entendió que su
sacrificio servía para evitar que su pueblo
sufriera más humillaciones…
Honorable
Tribunal Oral de la Nación: …no hay honor
más grande que el haber sido compañeros de
sueños y de lucha…de aquellos hombres y
mujeres.
No hay orgullo
mayor que la de aquellos días.., Si nuestro
intento por hacer de nuestra Patria, un país
más justo, más digno y feliz de vivirla, nos
hace culpables…entonces asumimos la culpa
con orgullo…La cárcel, la tortura, el robo,
el exilio, el no tener un país al cual
volver… el dolor ¡!!!!….. Si todo eso era el
precio a pagar por nuestro esfuerzo
militante de Patria grande y para
todos…entonces sépase que lo hemos pagado
con el orgullo de los que no renunciaron a
su dignidad, de los que resistieron en los
interrogatorios, de los que murieron en el
exilio, de los que regresaron a luchar
contra la dictadura, y enfrentarnos a estos
genocidas que hoy tenemos enfrente por
segunda vez…….
Pero quiero
dejar algo en claro…NO
SOMOS VICTIMAS. Ni
de los cobardes
militares que usaron el Estado para defender
los intereses foráneos, ni del destino...
ni de la ira de un Dios enloquecido…
No…..Pensar en ser víctima significa que no
se es
responsable de los fracasos y errores
propios…Y de eso me hago cargo.
Pero además, si
somos consideradas
víctimas y nos ven como a una víctima… se
niega una parte muy importante de nuestra
dignidad humana…Si
se insiste con el victimismo se suprime esta
capacidad…en lugar de desarrollarla. Una
víctima es alguien que, sin tener
oportunidad de elegir...le ha tocado la
violencia.
Yo no me tengo
por víctima…No soy una víctima por que he
sido y soy un militante peronista
y claro
que tengo mucho
que ver...
Fuimos protagonistas, con todo el dolor…que
significó... Porque el dolor es también un
hecho social y nos permite comprender lo que
pasó en nuestra sociedad y entender al
terrorismo de Estado que permitió que unos
pocos decidan la suerte de todo el pueblo
argentino.
Lejos de su objetivo, la violencia del
terrorismo de Estado… no nos negó, quizás
nos quitó el derecho a ser como queríamos
ser… pero nos reforzó como personas. Ese
Estado militar que pretendió negarnos es el
mismo a través del cual, hoy nos permite
reencontrarnos como parte de la sociedad, a
los familiares y militantes, con ideas
nuevas, con energía nueva…Es una triple
victoria que estamos aprendiendo a conseguir
y a defender día a día.
No puedo dejar de pensar en las trayectorias
de éstos “señores” como los que NO han
querido declarar en este Juicio Oral que
hoy los está juzgando por su conducta
genocida. Siguen aferrados a sus viejas
ideologías, a las que ellos reverencian con
pasión porque es lo único que les queda… en
un mundo que los ha dejado de lado; están
viejos, enfermos y acabados…odiados por una
parte de ese pueblo que dicen haber
defendido… y olvidados por la otra porque ya
no son útiles, ni fuertes, ni productivos.
Hoy, a treinta
y dos años de la cobarde traición, como
soldados de la Patria, por asesinar a su
propio pueblo por lo que serán juzgados con
Justicia…por el recuerdo de los que faltan
y nos miran desde el cielo, y con el orgullo
de todo lo que hicimos…esperamos sean los
grandes convocantes de lo que debemos
recordar y no olvidar y nos queda por hacer…
Que la militancia peronista vuelva a ser lo
que fue; comprometida, justa y solidaria.
Que las palabras…Compañera y Compañero
suenen como una caricia, y la enarbolemos
para siempre…con orgullo.
“A los acusados
en este Juicio Oral les deseo una larga vida
para que tengan una larga condena…”
FRANCISCO
ALBERTO LEDESMA
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