En el marco del Encuentro de
Agricultores Familiares que se desarrollará hoy en la
localidad de Moreno, la presidenta, Cristina Fernández,
dará inicio a la creación de la Subsecretaría de
Desarrollo Rural y Agricultura Familiar. En este marco,
Cristina anunciará un desembolso de $450 millones para
la Agricultura Familiar.
De esta manera, se apunta a crear un espacio
institucional desde el Estado en donde habrá un fuerte
compromiso por parte del gobierno para con la
agricultura familiar.
Además, la próxima semana como parte del plan para las
economías regionales donde habrá 220 millones de pesos
para esta actividad, la Presidenta adelantará para Plan
Frutícola que engloba a las provincias de Neuquén, Río
Negro, Mendoza y San Juan, un adelanto de 50 millones de
pesos de un total de 70 millones que se destinarán por
año. El plan tiene una duración de 10 años que en total
comprenderá 700 millones de pesos para alcanzar sus
objetivos.
Es por esto que tanto la agricultura familiar como las
actividades regionales se consolidan como una de las
herramientas más importantes para tener una economía
sustentable desde el mejoramiento de la ocupación de
mano de obra y la masificación de cultivos, los cuales
son apropiados para tener una mayor capacidad frente a
la demanda de alimentos a nivel mundial.
Agricultura Familiar. La subsecretaría De Desarrollo
Rural y Agricultura Familiar, que está a cargo del
ingeniero Guillermo Martini, dispondrá de un
presupuesto para el año que viene de u$s150 millones.
También en lo que resta del año cuenta con un gasto de
60 millones de pesos.
La subsecretaria está conformada por dos direcciones;
una de ellas estará en manos de Pedro Cerviño, quien
será el responsable de la Dirección de Políticas para la
Agricultura Familiar, mientras que Alberto Giavarino,
quedará a cargo de la Dirección de Ejecución de
Políticas.
Las acciones no solamente consistirán en identificar al
pequeño agricultor, sino también generar políticas
diferenciales para ese sector cuya realidad no pasa por
la soja, ni por el trigo, ni por el maíz, sino por la
condición de la actividad alimentaria que ofrece el
sector y como valor de recurso humano.
A la vez, la subsecretaría absorberá todos los
subsidios, programas y proyectos que se encontraban
dentro de desarrollo rural de la Secretaría de
Agricultura.
Entre los programas que más se destacan están: el
Proinder, ProderNEA, ProderNOA y el Programa Social
Agropecuario (PSA).
Durante el acto se firmarán los siguientes acuerdos:
con el Ministerio Desarrollo Social para trabajar en
conjunto a nivel nacional para combatir la pobreza
rural.
Un convenio con el Ministerio de Trabajo destinado a
organizar el trabajo golondrina y al fortalecimiento del
empleo rural. El objetivo será mejorar las condiciones
de las unidades productivas del productor familiar y
principalmente para que los trabajadores golondrinas
tengan una diversidad productiva y no deban marcharse de
sus campos.
Un acuerdo con el Instituto Nacional de Asociativismo y
Economía Social (INAES), para fortalecer la organización
de los pequeños productores en forma de cooperativas. Un
convenio con la Subsecretaría de Tierras de la Nación,
que permita regularizar la legitimidad de las tierras
por parte de los productores.
Se firmará con la provincia del Chaco la entrega de 5
millones de pesos a pequeños productores ganaderos que
incluyen a 2.500 familias para el mantenimiento
alimentario de los animales. Por último se hará un
importante aporte económico al Foro Nacional de
Agricultura Familiar, que ayudará a su fortalecimiento a
nivel nacional.
En diálogo con Buenos Aires Económico, el subsecretario
Guillermo Martini afirmó que tiene una gran “expectativa
en la creación para que se convierta en una verdadera
instancia que promueva el desarrollo rural autónomo y
autosustentable que permita que los pequeños
productores, independientemente de que los atendamos en
sus necesidades de pobreza, se generen bases para un
desarrollo sustentable y atendible básicamente en la
producción de alimentos”.
Por otro lado la subsecretaria desarrollará un trabajo
que se implementará en el interior del país y que se
hará a través del PSA, cuyas estructuras pasarán a la
subsecretaría. Además, habrá conexión directa con los
estados provinciales, intendencias y municipios.
También se está trabajando fuertemente con el INTA para
diseñar tecnología productiva específica para los
pequeños productores. Con el SENASA se están elaborando
normativas fitosanitarias. A la vez, se articularán las
cadenas de producción con la Subsecretaría de Producción
Agropecuaria, a cargo de Carla Campos Bilbao.
La subsecretaria está trabajando en la solicitud de un
crédito de u$s 75 millones con Banco Mundial para
actividades productivas de comunidades aborígenes. Así
como también otro préstamo de u$s 146 millones con el
BID destinado a mejorar las condiciones de reproducción
económica ampliada.
Además, el 15 de diciembre se lanzará la creación del
Registro Nacional de la Agricultura Familiar de carácter
único e inscripción voluntaria.
Éste constituye una herramienta fundamental que
permitirá contar con una identificación genuina de los
agricultores familiares y será el medio a través del
cual los productores podrán acceder a los beneficios
instrumentados desde el Estado nacional para el
desarrollo de este sector.
PLAN FRUTÍCOLA.
Luego de 15 meses de trabajo entre las provincias del
Neuquén, Río Negro, el INTA, universidades,
productores, la industria y representantes de distintas
instituciones se elaboró un plan sectorial que incluye a
todos los eslabones de la cadena, es decir, desde la
producción primaria hasta el eslabón industrial.
Este plan tiene como objetivo primordial acrecentar el
negocio y distribuirlo con mayor equidad, tendiente a
fortalecer la competitividad de la fruticultura regional
en su conjunto y favorecer la viabilidad del segmento
más débil de la cadena. Para ello, es condición sine qua
non la “construcción” de una visión compartida de largo
plazo que permita el emprendimiento de acciones
conjuntas en la cadena.
Para Marcelo Mendoza, presidente de la Federación de
Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, “este plan
apunta a realizar cambios estructurales para que
realmente se pueda transformar en una actividad rentable
para todos los sectores y especialmente para los
pequeños y medianos productores, que es lo que ha
faltado en estos últimos años”.
Entre las metas que se planteó para el sector en el
plano interno están la importancia de la mano de obra,
“ya que cuando se define la remuneración de la mano de
obra esto lo hacen las entidades del campo”, que tienen
un trabajador cada 500 o 700 hectáreas, mientras que la
fruticultura tienen en promedio en todo el año un
trabajador cada 3 hectáreas, así que tiene una
incidencia altísima del 60% del costo de producción en
mano de obra. Entonces, “lo que se pretende es mejorar
la eficiencia en coordinación y en capacitación”,
explicó Facundo López, coordinador del Plan Frutícola.
También, se hará hincapié en la modernización del sector
primario aportando herramientas de financiamiento
crediticio para dar un salto en su producción, es decir,
aporte de maquinarias, herramientas, varietales.
Lo mismo para el eslabón de los pequeños y medianos
empaques, ya que necesitan reacondicionamiento,
remodelarse, ampliarse y, en muchos casos, hacer plantas
nuevas puesto que en algunos casos constituyen un cuello
de botella para el sector.
Otro punto clave es el desarrollo rural, para lo cual se
recibirán proyectos que vengan a través de municipios,
asociaciones de fomento rural, cámara de productores que
tengan como objeto mejorar la calidad de vida rural
buscando así un ámbito razonable con buenas escuelas
para los hijos de los trabajadores rurales, capacitación
técnica, construcción de caminos, generando de esta
manera un espacio de bienestar y ámbito agradable para
toda la familia rural.
Se buscará, por otro lado, fomentar el asociativismo. En
este punto el plan propone incentivos de tipo económico
de manera que el productor tenga un rédito en plata por
trabajar en forma asociada.
Además, el plan busca la diversificación industrial para
retener el mayor valor agregado posible. Solamente si
tomamos el caso de la manzana veremos que el 40% tiene
destino a la industria del jugo y el 90% se envía al
mercado externo.
Un tema importante es buscar el mayor consumo tanto de
peras como de manzanas. El objetivo es volver de a poco
a que la gente coma productos naturales ya que hoy han
sido sustituidos por productos que no son frutas. Para
eso se van a desarrollar canales de divulgación, donde
habrá máquinas expendedoras en los subterráneos de
frutas frescas.
Por último, se afianzará en la apertura y consolidación
de los mercados externos buscando la implementación de
sistemas de aseguramiento de calidad.
Por Merino Soto
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