EL
CAMPO NO ES UN TODO HOMOGÉNEO
Y RECONOCER LA SITUACIÓN DE
PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES QUE TRABAJAN SUS CAMPOS,
PORQUE ALGUNOS CORTES DE RUTAS (Y CURIOSAMENTE LOS MAS
INTRANSIGENTES) ESTABAN CONFORMADO POR RENTISTAS QUE
ARREGLARON CON LOS POOLS DE SIEMBRA. ADIVINEN EL INTERÉS DE
QUIEN DEFENDÍAN.
AQUÍ VAN UNOS DATOS
Para seguir con información los escarceos negociadores que
se avecinan.
Para entender que la decisión de implementar las retenciones
móviles
fue
y es sin duda acertada.
Supongamos
por un momento que estos campos tienen un rinde promedio de
soja de 2.900 kilos por hectárea. Es más o menos el rinde
promedio del país del 06. Seguramente tendrán tierras más
fértiles, de mayor productividad, pero juguemos con estos
números.
La eliminación de las retenciones, como se pide hoy día
entre piquetes y cacerolas, implica entregarles a estos 10
empresarios/grupos la friolera de 650 millones de dólares.
Entre los 10 juntan 1.200.000 hectáreas. Esas tierras deben
valer bastante más de 6 mil millones de dólares [a 5000
dólares la hectárea, pero en la zona núcleo en febrero valía
10.700 según la revista márgenes agropecuarios...].
Pero claro, no te olvides, los terratenientes no existen...
Según los registros de la
ONCCA hay 74.115 productores registrados en la venta de
soja. Pero 30.583 establecimientos producen hasta 60
toneladas al año. Son explotaciones de 20 a 25 hectáreas y
representaron menos del 4% del total de la cosecha del año
pasado.
Si se agrupa a todas las explotaciones de hasta 1500
toneladas/año, se tiene al 96% de los establecimientos que
levantaron el 40% de la cosecha.
En el otro extremo, sólo 2.817 acapararon el 60% de la
producción sojera.
A
ver si se entiende: el 3,8% de las explotaciones controla el
60% de la producción.
Habría que dejar de mentirle a la gente diciéndole que la
soja se trata de un negocio de chacareros que se parecen a
los Ingalls.
Hay minifundistas, hay pequeños y medianos
[que sin duda y esto es
prioritario merecen políticas diferenciadas].